Vexílla Regis

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LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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sábado, 5 de abril de 2025

MES EUCARÍSTICO - DÍA QUINTO

Dispuesto por el padre Diego Álvarez de la Paz SJ, reimpreso en Madrid en 1830.
     
MES EUCARÍSTICO, ESTO ES, PREPARACIONES, ASPIRACIONES Y ACCIÓN DE GRACIAS PARA ANTES Y DESPUÉS DE LA SAGRADA COMUNIÓN

DÍA QUINTO

PREPARACIÓN
I. ¿Quién viene a mí en este Sacramento? Jesucristo, hermano, que siendo verdadero Dios y Señor de los hombres, no se avergüenza llamarlos hermanos, pues dice: anunciaré tu nombre a mis hermanos (Hebreos 2, 11; y Salmo 21, 23).

II. ¿A quién viene? Al hermano fratricida, que, cual otro Caín, hirió con sus culpas en el campo de este mundo al más justo Abel, e impíamente lo mató.

III. ¿A qué viene? A restituir y conservar en la vida espiritual a este fratricida cruel, y no dejarlo que ande vago y prófugo por la tierra (Génesis 4, 12).

Aspiración: ¡Oh, quién Te me diera por hermano, tomando como niño el pecho de mi madre, libre de los que censuran las caricias de tu amor, para oscularte con libertad, sin recelo de que hubiera quien despreciara en mí esta acción (Cánticos 8, 1, versión de Dom Agustín Calmet OSB)! Tu bondad me permite hablar con esta satisfacción; porque una vez que fue tu voluntad descender de David, según la carne (Romanos 1, 3), quedaste por Hijo de la Madre Virgen, sin dejar de ser al mismo tiempo verdadero Hijo de Dios. Tu Padre te envió al mundo, luego que llegó la plenitud del tiempo, no solo para redimir a los que estaban bajo de la ley, sino para que recibiéramos la adopción de hijos: de aquí es que ya no es el hombre siervo como antes, sino hijo (Gálatas 4, 4. 5 y 7). Tu misericordia, ¡oh Padre eterno!, me hizo ser hermano de tu Unigénito Hijo: que a no ser así, no fuera heredero de Dios, y coheredero de Cristo (Romanos 8, 17) en el mayorazgo de la gloria. Verdad es que por la ley de los ingratos perdí el derecho, pues alevoso Caín repetí en la Divina Persona de tu Hijo la herida de la culpa, con que quité espiritualmente la vida al más inocente Abel: pero, Señor y Padre mío, ¿cómo se viera tan exaltada tu misericordia, si no fuera tan desmedida mi culpa? Cierto es que pequé contra Ti, hermano mío; pero al fin no puedes negar que eres hermano mío. Por tu misma boca lo confiesas, cuando no Te desdeñas llamarte Hijo del hombre (San Juan 1, 51). Disimula, pues, mis ingratitudes pasadas, y permíteme llegar a este Soberano Sacramento para darte el ósculo de paz, que me asegure de tu eterna reconciliación. Prometo con tu gracia no renovar con mis culpas tus heridas. Por tus entrañas de piedad, no me desampare tu misericordia.
   
ACCIÓN DE GRACIAS
I. Considera, alma mía, con viva fe a Jesucristo en medio de tu corazón como hermano mayor y el primogénito en muchos hermanos: y a ti, como a su hermanillo el más pequeño, con razón de todos: o por decirlo mejor, absolutamente indigno de tal nombre, por serle tan desemejante en la vida y costumbres (Romanos 8, 29).

II. Ámalo tan de veras, que te desveles por cumplir perfectamente los consejos y ejemplos de tu primogénito hermano.

III. Pide te conceda el don de entendimiento, para entender y declarar los sentidos ocultos de la Sagrada Escritura.

Aspiración: Nada mas necesito, mi Dios (y hermano mío), nada más necesito que hallar gracia en tu presencia (Génesis 33, 15). Con solo saber tu Madre purísima que la había encontrado cerca de Ti, se llenó de gozo su bendito Corazón. Creyó, y mereció por su fe se cumplieran en ella las grandes cosas que el Señor tenía dicho. ¡Oh, cuánto importa hallar gracia en tu presencia! De nada sirve el favor de los Príncipes, ni la gracia de los poderosos, si me faltan tu favor y gracia. Solo aquellos que en Ti confían son bienaventurados (Salmo 2, 12). Mejor es confiar en Vos, que confiar en el hombre (Salmo 117,8). ¿De qué nos aprovechó la jactancia de las riquezas?, dicen los impíos en el infierno. Pasaron todas las cosas como sombra, como posta que corre, o como nave, que ninguna señal deja sobre las aguas que surcó (Sabiduría 5, 8 y 9). Perecerá sin remedio la esperanza del hipócrita (Job 8, 13). Yo soy el necio que cuando Vos mismo me decíais: Espera en el Señor, y obra bien (Salmo 86, 13), ponía mi confianza en los hijos de los hombres, en quienes no hay salud. Cercadme ya, Señor, con vuestra misericordia; no seáis para mí de temor (Jeremías 17, 2 y 17). En mis entrañas os tengo sacramentado; cercadme pues como la madre en las suyas al hijo. Si esto alcanzo quedaré seguro de haber encontrado gracia en tu presencia: con solo esto me basta. Gracias por todo, Padre y Hermano mío.

viernes, 4 de abril de 2025

McCARRICK, HASTA LA TUMBA EN IMPUNIDAD (AUNQUE NO ANTE DIOS)


El cardenal laicizado y ex arzobispón de Washington DC Theodore Edgar “Tío Ted” McCarrick McLaughlin falleció en el Centro de Renovación Vianney de Dittmer (Misuri) en la tarde de ayer 4 de Abril de 2025 a los 94 años de edad, presuntamente consecuencia de la demencia senil que venía padeciendo.
   
Theodore Edgar nació en la ciudad de Nueva York el 7 de Julio de 1930, único hijo del capitán de navío Theodore Egan McCarrick y su esposa Margaret T. McLaughlin. Su padre murió de tuberculosis cuando tenía tres años, y su madre tuvo que trabajar en una fábrica de piezas de automóviles en el Bronx. Luego de estudiar en la jesuítica Preparatoria Fordham (donde ingresó por la ayuda de un amigo de su familia luego de ser expulsado de la ídem Secundaria Javier por múltiples inasistencias a clase) y prestar servicio militar en el programa del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, pasó un año en San Galo (Suiza) estudiando idiomas (hablaba francés, alemán e italiano), y asistió a la Universidad de Fordham y al Seminario de San José en Yonkers, graduándose como bachiller en Filosofía en 1954 y magíster en Teología cuatro años después (hay quien señala que su entrada al seminario fue la misión que le asignaron como agente comunista, habida cuenta que en San Galo en un campamento de instrucción comunista donde fue enviado al seminario).
   
Fue ordenado sacerdote por el cardenal de Nueva York Francis Spellman el 31 de Mayo de 1958 con el Rito Romano tradicional. Entre 1958 y 1953 estudió en la Universidad Católica de América, donde se doctoró en Sociología. Sirvió allí como asistente de capellán, y luego como presidente de la Universidad Católica de Puerto Rico (donde aprendió español) entre 1965 y 1969, año en que el cardenal Terence Cooke lo llamó de vuelta a Nueva York. Allí sirvió como secretario asociado para la educación y sacerdote asistente en la parroquia del Santísimo Sacramento entre 1969 y 1971, y luego como secretario privado de Cooke entre 1971 y 1977 (fue en ese período que empezó su racha como abusador sexual).
   
El 29 de Junio de 1977, fue instalado por Cooke como obispón auxiliar de Nueva York y titular de Rusibisir (actual Taksebt, Argelia), y luego trasladado a Metuchen (Nueva Jersey) en 1982, y cuatro años después promovido a arzobispón de Newark como sucesor de Peter Leo Gerety (póstumamente acusado también de abuso sexual) en 1986 y designado en 1998 como superior de la Misión sui juris de Islas Turcas y Caicos (que delegó a los presbíteros neocatecumenales). Juan Pablo II Wojtyła (a quien conoció en 1976) lo promovió a la sede de Washington DC en Noviembre del 2000 (inicialmente Wojtyła quería nombrarlo en Nueva York, pero el cardenal John O’Connor lo disuadió de ello por “cuestiones morales”) y lo creó cardenal presbítero de los Santos Nereo y Aquileo en el consistorio del 21 de Febrero de 2001 (el mismo en el que fue hecho cardenal un jesuita entonces llamado Jorge Mario Bergoglio). Estuvo en el cónclave de 2005, y al año siguiente, renunció como arzobispón de Washington por límite de edad.

La caída del “Tío Ted” (quien, irónicamente, fue uno de los elaboradores de la Carta de Dallas de 2002 y el Manual de manejo de denuncias de abuso por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos), tan meteórica como fue su ascenso, empezó en 2018 cuando se conoció una denuncia por abuso sexual de menores y seminaristas. El resto de la historia, se cuenta solo: removido del ministerio público el 20 de Junio, Francisco Bergoglio le ordenó llevar una vida de oración y penitencia en clausura el 27 de Julio al tiempo que le fue aceptada su renuncia como miembro del Colegio cardenalicio, y laicizado el 16 de Febrero de 2019 al ser hallado culpable de solicitación, pecados contra sextum con menores y adultos, agravados por abuso de poder. No solo eso, también se le abrieron sendos procesos penales ante la justicia seglar, que fueron suspendidos por el tecnicismo de no estar en sus facultades mentales para responder.

No solo fue un depravado y predador sexual. McCarrick fue también uno de los mayores recaudadores de dinero para mantener a flote el Vaticano por sus buenas relaciones con familias adineradas (de ello es que nació su apodo “Tío Ted”). Además, fue el responsable de que políticos abortistas como John Kerry, Nancy Pelosi o Joe Biden recibieran la galleta Novus Ordo porque en 2004 él ocultó una comunicación del entonces prefecto para la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger en la que se les privaba de recibir la comunión.
    
Theodore Edgar McCarrick murió sin pagar por sus crímenes (que fueron encubiertos durante muchos años porque era un gran recaudador de dinero para el Vaticano) ni expresar arrepentimiento por ellos (porque de su apostasía, ni para qué hablar), pero tendrá una eternidad de sobra para pagarlos en el Infierno, y el carácter recibido en su ordenación sacerdotal le agravará los tormentos.

EL DERECHO DE LOS SATANISTAS A LA LIBERTAD RELIGIOSA (La consecuencia que los deuterovaticanos no quieren ver)

Traducción del artículo publicado en WM REVIEW.
  
¿LOS SATANISTAS TIENEN DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA, SEGÚN EL VATICANO II?
Aquellos que defienden el Vaticano II, y condenan a los que lo objetan, necesitan asumir las consecuencias.

LA MISA NEGRA EN EL CAPITOLIO DE KANSAS
Alegadamente, un satanista autoproclamado golpeó a un hombre en el Capitolio estadual de Kansas mientras atentaba “dedicarlo” al diablo.
   

Supuestamente, también desacró una hostia y presuntamente asaltó a un hombre valiente que se apresuró a consumirla mientras esta caía al suelo.

La idea que los satanistas tienen derecho a la libertad religiosa puede de hecho parecer molesta, pero no mires atrás: esta es la consecuencia lógica de la consecuencia de la doctrina del Vaticano II sobre la libertad religiosa.

Todo el que defienda la declaración Dignitátis Humánæ del Vaticano II debe asumir lo que esta ha desatado.

LA VERDAEERA DOCTRINA SOBRE LA TOLERANCIA RELIGIOSA
Antes del Vaticano II, los puntos filosóficos y doctrinales estaban claros:
  • La Iglesia Católica es una sociedad perfecta, inmune a la interferencia del Estado, y absolutamente libre para ejercer su misión.
  • El Estado tiene el deber moral de reconocer y adorar al Dios verdadero en la forma verdadera; en otras palabras, sostener y establecer la religión verdadera, la Iglesia Católica.
  • Igualar las religiones ante la ley estaba condenado como indiferentismo impío y una ofensa contra Dios.
  • Las religiones falsas no tenían derechos: podían ser toleradas por razones graves, pero nunca reconocidas o protegidas por razón de justicia.
  • La libertad religiosa no era un derecho natural para las personas, pero se podía dar una concesión para prevenir males mayores, cuando era necesario.
  • Se sostenía la caridad y justicia para las personas, pero la intolerancia al error era un deber tanto para la Iglesia como para el Estado.
Estos principios eran enseñados una y otra vez por los papas, y los teólogos se hacían eco de ellos. El tratado La libertad religiosa cuestionada del arzobispo Marcel Lefebvre presenta varios ejemplos claros:
  • «Pero un mucho más grave, y de hecho muy amargo, dolor se incrementó en Nuestro corazón, un dolor por el cual Nos confesamos que fuimos estrechados, abrumados y quebrantados, por el artículo vigésimosegundo de la constitución [francesa] en la cual vimos, no solo que “la libertad de religión y de conciencia” (para usar las mismas palabras empleadas en el artículo) eran permitidas por la fuerza de la constitución, sino también que la asistencia y patronato eran prometidos tanto a esta libertad como también a los ministros de estas diferentes formas de “religión”» (Papa Pío VIII, Carta Apostólica “Post tam diutúrnas”, 1814).
  • «Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. […].
       
    De esa cenagosa fuente del indiferentismo mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia» (Papa Gregorio XVI, Encíclica “Mirári vos”, 1832).
Incidentalmente, John Henry Newman dijo de la mencionada condena:
«Parece que el Papa usa un ligero epíteto cuando llama deliraméntum a tal doctrina de la [libertad de] conciencia: de todos los absurdos concebibles, este es el más salvaje y estúpido» [1].
La enseñanza papal continúa con las siguientes proposiciones condenadas por Pío IX:
«“la mejor la condición de aquella sociedad en que no se le reconoce al Imperante o Soberano derecho ni obligación de reprimir con penas a los infractores de la Religión católica, sino en cuanto lo pida la paz pública”.
   
“la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida”» (Papa Pío IX, Encíclica “Quánta Cura”, 1864).
León XIII condenó la siguiente proposición:
«[El Estado] concederá igualdad de derechos a todas las religiones, con tal que la disciplina del Estado no quede por ellas perjudicada. Se sigue también de estos principios que en materia religiosa todo queda al arbitrio de los particulares y que es lícito a cada individuo seguir la religión que prefiera…» (Papa León XIII, Encíclica “Immortále Dei”, 1885).
También dijo:
«Pero sería superfluo insistir sobre estas reflexiones. Ya en otras ocasiones hemos demostrado en documentos públicos dirigidos al mundo católico cuán errónea es la doctrina de aquellos que, bajo el nombre de “libertad de culto”, proclaman la apostasía legal de la sociedad de su Divino Autor» (Papa León XIII, Carta “È Giunto”, 1889).
Hay muchos otros ejemplos. La doctrina es abordada en una forma sistemática a una mayor extensión aquí:
Conforme a la doctrina tradicional, la respuesta a la pregunta es clara: No, los satanistas no tienen ningún derecho a la libertad religiosa, en el sentido de tener un derecho a profesar doctrinas blasfemas y en públicos ritos sacrílegos. Ni ninguna de las otras falsas sectas religiosas. Se puede tolerar una o más falsas sectas religiosas a discreción de la autoridad civil, cuando las circunstancias lo requieran; pero tal decisión se basaría en el deber de los gobernantes de asegurar la paz y el bien común de la sociedad civil, no en el supuesto derecho de los individuos a la libertad religiosa.

LOS ESQUEMAS PREPARATORIOS DEL VATICANO II
Los documentos preparatorios para el Vaticano II enseñaban la misma doctrina. El capítulo IX del borrador del esquema para la ‘Constitución dogmática sobre la Iglesia’ enseñaba:
  • La distinción mutua y la adecuada armonía entre la Iglesia y el Estado.
  • La subordinación del orden temporal al fin sobrenatural.
  • El deber de la sociedad civil de adorar a Dios y reconocer la religión verdadera.
  • Los derechos e independencia de la Iglesia, especialmente en las materias pertinentes a la salvación.
  • La imposibilidad del indiferentismo religioso o la neutralidad del Estado en materia religiosa [2].
El arzobispo Marcel Lefebvre dijo de esta sección del borrador del esquema:
«Este documento simplemente establece la doctrina católica sobre esta cuestión, una doctrina totalmente aplicable en una nación católica» [3].
Con todo, el borrador de este esquema (junto con muchos otros) fue torpedeado, y finalmente remplazado con lo que encontramos en Dignitátis Humánæ.
    
¿Pero qué encontramos en este documento?
    
LA LIBERTAD RELIGIOSA EN EL VATICANO II
La infame declaración Dignitátis Humánæ del Vaticano II afirmaba, contrario a la doctrina de varios papas:
«2. Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros…».
Pero hay una advertencia que viene luego de esa elipsis:
«… dentro de los límites debidos…».
Continúa el texto:
«2. [Este Concilio] Declara, además, que el derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural . Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil».
Como se señaló, estas ideas contradicen la doctrina católica. Pero este no es el punto en el presente. Continuemos con el texto:
  • «2. […] su ejercicio [de este derecho], con tal de que se guarde el justo orden público, no puede ser impedido».
  • «3. […] Se hace, pues, injuria a la persona humana y al orden que Dios ha establecido para los hombres, si, quedando a salvo el justo orden público, se niega al hombre el libre ejercicio de la religión en la sociedad».
  • «4. […] A estas comunidades [religiosas], con tal que no se violen las justas exigencias del orden público, se les debe por derecho la inmunidad para regirse por sus propias normas, para honrar a la Divinidad con culto público, para ayudar a sus miembros en el ejercicio de la vida religiosa y sustentarlos con la doctrina, y para promover instituciones en las que colaboren los miembros con el fin de ordenar la propia vida según sus principios religiosos».
Los defensores conservadores de Dignitátis Humánæ pueden señalar frases como las siguientes:
  • «1. … [Este Concilio Vaticano] deja íntegra la doctrina tradicional católica acerca del deber moral de los hombres y de las sociedades para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo».
  • «3. […] excede [la autoridad civil] su competencia si pretende dirigir o impedir los actos religiosos».
Pero debemos ser claros:
   
Estos textos abandonan tácitamente la doctrina de la Iglesia sobre…
  • Su propia inmunidad de la interferencia por la autoridad civil;
  • Su soberanía en su esfera y el ejercicio de su misión;
  • El deber del Estado de reconocer y establecer la religión y adoración verdaderas al Dios verdadero;
  • El deber de la sociedad civil de conformar sus leyes a la ley del Evangelio;
  • El derecho de la sociedad civil, correspondiente a los deberes anteriores, a suprimir la adoración falsa, y el deber de hacerlo así, siempre que ninguna circunstancia lo haga imposible o impracticable;
  • La realeza de Cristo sobre todas las sociedades.
Todas estas ideas son abandonadas tácitamente, al menos en la práctica, o implícitamente. Si bien ha habido muchos intentos inverosímiles de explicar o reconciliar la doctrina del Vaticano II con la doctrina tradicional, estos solo pueden hacerlo o retirándose al terreno de la irrealidad fantástica o también abandonando tácitamente estos puntos.
   
En efecto, la libertad de la Iglesia, que el derecho inglés consagró como el primer principio de la Carta Magna, y por la cual Santo Tomás Becket, junto con los Santos Tomás Moro, Juan Fisher y los Cristeros murieron; la cual fue enseñada por los papas, y es una doctrina cierta de la fe, esta libertad de la Iglesia es abandonada por un plato de lentejas: la libertad de las religiones en general.
   
Después de tales declaraciones, no se puede afirmar que la Iglesia Católica tenga un derecho especial a determinar tales límites: primero, esto es cerrar la jaula escapado ya el león; segundo, el Vaticano de hecho ha indicado cómo deben fijarse tales límites, en su respaldo a la secularización de la constitución italiana y otros documentos semejantes.
   
Una vez realizado este intercambio, y concedido que la actividad de la Iglesia esté sujeta a «las justas exigencias del orden público» junto con las otras religiones, ¿quién pensaríamos seriamente va a juzgar cuáles sean «las justas exigencias del orden público»?
   
¿Quién exactamente va a juzgar lo que «el justo orden público» requiere en un evento concreto, excepto los políticos y policías?

¿A quién más, si no a partes como estas, el Vaticano ha abandonado tales juicios en los últimos sesenta años?

LOS CONFINAMIENTOS Y LA LIBERTAD DE LA IGLESIA
Considera la situación en los años 2020-22, cuando en varias ocasiones las autoridades civiles del mundo han arrojado a la Iglesia de Cristo en el mismo saco con todas las sectas falsas, y afirmado el derecho y potestad para limitar su autoridad al igual que las de aquellas.
   
Vigilia de rosarios fuera de la Catedral de Westminster, durante la supresión de los cultos públicos. Foto por David Gilbert Wright.
   
Por ejemplo, el 23 de Marzo de 2020, el Primer Ministro del Reino Unido Boris Johnson hizo las siguientes declaraciones en el comunicado anunciando el confinamiento por el coronavirus:
«Para asegurar el cumplimiento de la instrucción del Gobierno para quedarse en casa, inmediatamente haremos lo siguiente:
  • Cerraremos todos los comercios que vendan bienes no esenciales, incluyendo tiendas de ropa y artículos electrónicos, y otras instalaciones, incluyendo bibliotecas, parques de diversiones y gimnasios al aire libre, y lugares de culto;
  • Detendremos toda reunión de más de dos personas en público, excluyendo las personas con las que Vd. conviva;
  • Y detendremos todos los eventos sociales, incluyendo bodas, bautismos y demás ceremonias, pero se excluyen los funerales».
La respuesta de los supuestos obispos diocesanos y de la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales (CBCEW) del Reino Unido fue una aquiescencia impactante.

Una cosa es obedecer una ley injusta bajo protesta. Otra cosa es consentirla.

De igual manera, una cosa es que la propia Iglesia suspenda su culto público, y otra muy distinta es que lo haga el Estado.

Todavía es otra cosa cuando la Iglesia une esta interferencia con el silencio, o con protestas que son tan inadecuadas como para ser, de facto, concesiones del principio básico. Por ejemplo, los distintos comunicados públicos del cardenal Vincent Nichols y el arzobispo Malcolm Patrick McMahon OP (presidente y vicepresidente de la CBCEW) fueron peores que el silencio, porque aceptaron principios que contradecían la doctrina de la libertad de la Iglesia. Por ejemplo:
  • Ellos argumentaron que «las comunidades de fe han tenido un rol vital» en este período [4], permitiendo así que la Iglesia de Cristo sea «igualada con las otras religiones falsas e indecorosamente rebajada al nivel de éstas» (Pío XI – Encíclica “Quas primas”, 24).
  • Pidieron al Gobierno proveer «evidencia que justifique la cesación de todo culto público», y al pedir esta evidencia sin protesta, concedieron implícitamente así el derecho a la autoridad civil para legislar sobre tales materias
  • El obispo Philip Egan de la Diócesis de Portsmouth (Inglaterra) escribió una carta al Primer Ministro, pidiéndole que se permitan continuar los servicios, y si bien su carta incluía algunos elementos católicos, en última instancia fue también una solicitud basada en la necesidad humana de las cosas espirituales y el alimento de Dios [5]
  • El obispo Mark Davies de la Diócesis de Shrewsbury (Inglaterra) dio una declaración a su propia grey, hablando de «el papel vital que el culto público ha tenido para el bienestar de cientos de miles de personas en esta Diócesis de Shrewsbury». Él enfatizó cómo el culto público es la fuente de «apoyo para los más vulnerables e incontables actividades caritativas al servicio del bien común», y agrupó el Sacrificio de la Misa «junto con las comunidades de fe alrededor de la nación» [6].
Se pudieron multiplicar los ejemplos de tales concesiones, y ocurrieron en todo el globo.
   
Este período también vio morir a muchas personas sin la posibilidad de los sacramentos, debido a que se les impedía u obstaculizaba a los sacerdotes el visitar a los moribundos en el hospital y en la casa. El período del coronavirus fue muy extraño para todos, pero aún era posible expresar al menos disenso verbal y profesar los principios relevantes sin ser asesinados o apresados.
    
Como tal, el silencio máximo implica el consentimiento definitivamente aplicado, especialmente cuando el tiempo pasó.
   
Afortunadamente, aunque era responsabilidad de los presuntos obispos diocesanos hablar contra esta farsa, algunos obispos y sacerdotes aún tenían un sentido de lo sobrenatural durante este período, y estuvieron dispuestos a arriesgarse por la gloria de Dios y por la salvación de las almas, a los cuales muy ciertamente les debemos máxima gratitud.

Foto por David Gilbert Wright.
  
LOS ÚLTIMOS RITOS, LA ÚLTIMA PRIORIDAD
Considera también el trágico caso del fallecido político católico y diputado en la Cámara de los Comunes Sir David Amess, quien fuera asesinado en 2021 por Alí Harbi Alí, en Leigh en el Mar (condado de Essex).

El presbítero Jeffrey Woolnough, del Ordinariato anglicano de Nuestra Señora de Walsingham, llegó a la escena del crimen para darle los últimos ritos. Woolnough dijo en su momento:
«“Le dije a un agente de policía: ‘Si está muriendo, necesito ungirlo’”, dijo Woolnough, recordando que el mismo agente de policía llamó por radio a su equipo para preguntar si al sacerdote se le podía permitir ingresar, y esperó por una respuesta que desafortunadamente regresó negativa: “De veras lo siento, padre, pero ellos no pueden dejaros entrar”, dijo el agente de policía.
   
Woolnough especuló que la policía podía tener preocupación por la seguridad suya en medio de un ataque terrorista en curso, o que Amess realmente estaba muerto y que el equipo forense ya estaba presente cuando se hizo la solicitud».
En una sociedad construida sobre el naturalismo, es totalmente predecible que lo sobrenatural sea tratado como algo opcional, no esencial y algo que puede ser acomodado como la última prioridad posible.
   
No está bien decir que los políticos o policías son injustos, inhumanos o están errados en todo estp si uno ha concedido ya que la vida y la misión de la Iglesia estén sujetos a «los límites del justo orden público».
   
Todos estos límites serán decididos necesariamente en principio por los políticos y en la práctica por los policías.
   
ALGUNAS OBJECIONES
  • ¿El culto al Dios verdadero? Objétase que «Dignitátis Humánæ habla de un derecho a adorar al Numen suprémum, esto es, Dios», y esto no concierne al culto al diablo y la blasfemia en Kansas (o cualquier otro lugar).

    ¿Pero esta defensa implicaría que el culto de algunos dioses en las religiones politeístas es aceptable, mientras  que se debe prohibir los de otros? ¿Se debe permitir el culto de Júpiter/Zeus u Odín/Wotán (en el entendido que algunos católicos conservadores los ven como ecos distorsionados del Dios verdadero) mientras que se excluye el de Marte/Ares o Thor/Dónar? ¿Y qué pasa con el panteón hindú?
       
    ¿En serio entender que el Vaticano II prohíbe el politeísmo, y aun así permite el falso monoteísmo? ¿Qué clase de defensa es esa?
        
    ¿Y qué pasa con la sentencia de la Escritura que «todos los dioses de las naciones son demonios»? La afirmación que Dignitátis Humánæ se refiere exclusivamente al Dios verdadero está totalmente divorciada de la realidad.
      
    En todo caso, Dignitátis Humánæ declara que el supuesto derecho a la libertad religiosa es concedido a todos los hombres, y que eso implica un derecho a no ser coaccionado u obligado a obrar «contra su conciencia»:
    «Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos. Declara, además, que el derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural. Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil».
    Tampoco se puede tomar en serio que el comentario «dentro de los límites debidos» quiera decir «siempre que todo se refiera al culto del Dios verdadero».
       
    Ítem, una vez el documento dice que este derecho debe ser consagrado en el derecho civil y protegido por la sociedad civil, los católicos no tienen autoridad para definir qué califica como religión.
        
  • Presunta indefensión de la Iglesia: Se afirmó también que la Iglesia no puede dictarle a la autoridad civil qué puede ser tolerado y qué no. Pero además este es el punto: el Vaticano II abandona el principio relevante, y afirma que toda persona tiene el derecho arraigado en la divina revelación, a no ser coaccionado en materia religiosa.
        
  • La Iglesia determina «el justo orden público»: Otros han afirmado que estos textos presumen que la Iglesia y la moral cristiana siguen siendo normativas al decidir cuáles son los límites del «justo orden público». Es cierto que el documento afirma que «La libertad de la Iglesia es un principio fundamental en las relaciones entre la Iglesia y los poderes públicos y todo el orden civil» (n. 13). Pero se aplica lo mismo: una vez hechas estas concesiones, no le compete a la Iglesia definir qué constituye el «justo orden público» y qué no.
       
  • Los textos ortodoxos: También se alega que en otros documentos del Vaticano II se llama a los laicos a «perseguir la inspiración cristiana del orden social» (Decreto Apostólicam Actuositátem, n. 19). Pero esto tampoco es de recibo. Primero, la “inspiración cristiana” en el Vaticano II es una que sostiene que su doctrina de la libertad religiosa está basada en la divina revelación. Segundo, aun si omitimos esto, las frases “ortodoxas” del Vaticano II no ayudan a sus defensores, porque no estamos pesando sus declaraciones con balanzas, o embarcados en un juego de hermenéutica. El Papa San Pío X y otros Papas advirtieron explícitamente a los católicos sobre aquellos que hablan de una forma ortodoxa en un lugar, y en forma heterodoxa en el otro. Tales afirmaciones requieren una ingenuidad que no la permiten sesenta años y contando.
    
CONCLUSIÓN: PERMANECE EL PUNTO
En todo caso, esta defensa inverosímil de la doctrina del Vaticano II (afirmar que la libertad religiosa no se extiende a los satanistas) deja una interpretación completamente irreal, la cual aún acarrea lo que el Papa León XIII llamó «la apostasía legal de la sociedad de su Divino Autor».

Precisamente esto es lo que el Papa Pío XI advirtió en su encíclica Quas Primas. Esta encíclica es sobre la Realeza de Cristo, y debe estar claro que esta «realeza social de Cristo Rey» es, en muchas formas, equivalente a la libertad de la Iglesia.
   
En esta encíclica, Pío XI señaló la siguiente trayectoria hacia la ruina:
  • El rechazo de la Realeza de Cristo, «el imperio de Cristo sobre todas las gentes», lo cual conduce a…
  • El rechazo de la libertad de la Iglesia, «el derecho, que se deriva del derecho de Cristo, de enseñar a las gentes, esto es, de dar leyes, de gobernar los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad», lo cual conduce a…
  • La imposición de la libertad religiosa y el indiferentismo, es decir, el proceso por el cual «la religión cristiana fue igualada con las otras religiones falsas e indecorosamente rebajada al nivel de éstas», lo cual conduce a…
  • La sujeción de la Iglesia a «la potestad civil; y fue arrojada al arbitrio de los príncipes y de los magistrados», lo cual conduce a…
  • La promoción del naturalismo, «sustituir la Religión de Cristo con cierto sentimiento religioso natural». Que finalmente conduce al…
  • Ateísmo y los Estados ateos, «los cuales entendieron pasarse sin Dios, y pusieron su religión en la irreligión y en el desprecio de Dios mismo».
Es por eso que no es posible decir que Santo Tomás Becket haya muerto por la libertad religiosa.
   
Cuando se abandona la libertad de la Iglesia y el Reinado de Cristo en la sociedad, no debería sorprender que el Estado avance hasta el vacío de poder que aparece. Si aquellos que pretenden ser nuestros pastores no defienden la inmunidad y libertad de la Iglesia, no podemos sorprendernos al hallar que el Estado la ha sometido a su poder, interfiera con su vida e incluso la suprima del todo.
   
Por esto, debemos ser claros:
  • Los satanistas profanando las hostias de una manera interpretada como “pacífica” por las autoridades civiles;
  • Las iglesias cerradas debido a una crisis sanitaria;
  • Abuelos y padres muriendo solos, rodeados de desconocidos y sin sacerdote;
  • Policías impidiéndonos recibir los últimos sacramentos tras haber sido apuñalados fatalmente
  • …y quién sabe qué más:
En conjunto, estas abominaciones constituyen el verdadero rostro del Vaticano II y su falsa doctrina de la libertad religiosa.
   
Que quienes quieran defender el Vaticano II o atacar a quienes lo rechazan miren esa realidad directamente a la cara.
  
NOTAS
[1] John Henry Newman, Carta al Duque de Norfolk, 1875, pág. 275. Publicada en Certain Difficulties felt by Anglicans in Catholic Teaching Considered (Consideración en la Doctrina católica de algunas dificultades sentidas por los anglicanos), Vol. II. Longmans, Green, and Co., Londres, 1900. Disponible en https://www.newmanreader.org/works/anglicans/volume2/gladstone/section5.html
[2] Cf. Capítulo IX del borrador del esquema aquí.
[3] Lo han destronado, capítulo XXVIII.
[4] https://www.cbcew.org.uk/wp-content/uploads/sites/3/2020/11/faith-leaders-letter-pm-places-worship-covid-secure-031120.pdf
[5] https://www.portsmouthdiocese.org.uk/coronavirus
[6] https://icksp.org.uk/shrewsbury/second-lockdown-a-statement-from-the-rt-rev-mark-davies-the-bishop-of-shrewsbury/

NOVENA EN HONOR A LA ENTRADA DE NUESTRO SEÑOR A JERUSALÉN

Novena dispuesta por un devoto a mediados del siglo XVIII, y publicada en Lima por la Imprenta de la Calle del Tigre, con licencia eclesiástica. El Ilmo. Señor Doctor D. Pedro Antonio Barroeta y Ángel, Arzobispo de Lima, concede cuarenta días de Indulgencia para cada día que rezaren esta Novena.
  
NOVENA AL DULCÍSIMO JESÚS, CELEBRANDO LA ENTRADA QUE HIZO EN JERUSALÉN EL DOMINGO QUE LA IGLESIA LLAMA DE LAS PALMAS
  

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Creo en Dios, fortaleced, Señor, mi fe. Espero en Dios, formad, Señor, mi esperanza: Amo a Dios sobre todas las cosas: encended, Señor, mi amor. Pésame de haber ofendido a Dios, por ser Dios quien es, aumentad, Señor, mi arrepentimiento, que yo propongo firmemente con tu divina gracia, nunca más volveros a ofender: tened, Señor, piedad y misericordia de mí. Amén.

DÍA PRIMERO
HUMILDAD
¡Oh mansísimo Jesús!, que después de habernos dicho que aprendiésemos de Ti a ser mansos y humildes de corazón, el día en que triunfante entraste a Jerusalén, nos volviste a enseñar con el ejemplo esta virtud, viniendo en un jumento despreciable, en que solo andan los hombres plebeyos y bajos, no obstante de entrar como Rey supremo del Cielo y de la tierra, y como tal aclamado de grandes y pequeños: concédenos piadoso esta santa virtud, por el infinito mérito de la tuya, y también lo demás que Te pedimos en esta Novena, si fuere conveniente. Amén.
    
Aquí se reza un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora, que no quiso asistir a esta entrada, por que toda la honra y gloria de este día fuese de su Hijo, y se pide primero a Nuestra Señora con la Oración siguiente que es de San Buenaventura:
¡Oh María dulcísima!, Paraíso de deleites, pon en mí tus ojos de misericordia, por el mismo gozo que te cupo, aun estando ausente, de la triunfante entrada que tu divino Hijo Jesús hizo cinco días antes de morir por el ingrato del hombre en la Corte de los judíos: enséñame, alúmbrame, encamíname, ayúdame, defiéndeme y sálvame. Sean por tus ruegos perdonadas mis culpas, pues eres el camino de la Gloria eterna, que se goza en la Jerusalén triunfante. Amén.
  
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Oh Soberano Redentor de nuestras almas, que quisiste entrar en Jerusalén alabado de los hombres y conocido de tus discípulos por Señor de las virtudes, porque asimismo habías de penetrar los Cielos, celebrado de los Ángeles, y que con tu liberal magnificencia la gloria de este día la comunicaste a los Padres del Limbo, y a proporción también a cuantos en el mundo tenían tu fe, haciendo el milagro de que en todo él nadie muriese, y que todos los demonios que infestaban la tierra bajasen al Infierno para que te manifestase el triunfo que conseguías del demonio y de la muerte, concédenos piadoso el que sepamos imitar tus virtudes, para que triunfando de la muerte del pecado, del demonio y de nosotros mismos, entremos en tu Gloria, a siempre verte y alabarte. Amén.
   
GOZOS
    
Jesús mío, pues triunfando
Entraste en Jerusalén,
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Con palmas te recibieron
Haciéndose de tu bando,
Aun los que estaban pensando
En lo que después hicieron,
Enemigos de su bien.
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Los vestidos en el suelo
Festivos iban echando,
Para que fueses pisando
Como Rey de su consuelo
Adorado ya en Belén.
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Que eras enviado de Dios
Y bendito iban cantando,
Y todo el pueblo expresando
Tus grandezas a una voz
Con elogios más de cien:
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Ramos de árboles cortaron
Para ir la tierra adornando,
Y al mismo tiempo adorando
Al que tan presto negaron
Después de tal parabién:
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Los niños, que en inocencia
Iban a Dios alabando,
También iban condenando
De la judaica demencia
El más ingrato desdén.
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Con tan gran celebración,
Te tuvieron ayunando,
Pues ninguno convidando
Quiso darte refacción
En todo Jerusalén:
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Sobre la ingrata ciudad
Muchos te vieron llorando,
Y al mismo tiempo anunciando
Su ruina y cautividad,
Sin el cuándo, ni el por quién:
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
También con celo divino
Penaste a los que tratando,
Iban tu Templo violando,
Mudándole su destino
De Oratorio en almacén:
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
Apiádate, oh gran Señor,
De quien pide suspirando
Cuando te está celebrando
Una limosna de amor
Con que viva y muera. Amén.
Ven Señor, a mi alma, ven,
Que ya te estoy esperando.
    
℣. Hosana al Hijo de David.
℟. Bendito el que viene en el nombre del Señor.
   
ORACIÓN
Oh Dios, a quien es justo amar con todo el corazón, multiplica en nosotros los dones de tu inefable gracia, y pues en la muerte de tu Hijo nos hiciste esperar lo que creemos, haz que resucitando Él mismo, lleguemos al fin a que caminamos. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
POBREZA
¡Oh clementísimo Jesús!, que no contento de entrar en Jerusalén en lo despreciable de un jumento, quisiste también que no fuese tuyo sino prestado y pedido de limosna, para mayor ostentación de tu singular pobreza: concédenos benigno esta santa virtud por el infinito mérito de la tuya, y también lo demás que Te pedimos en esta Novena, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
OBEDIENCIA
¡Oh amabilísimo Jesús, norma de obedientes y obediente hasta la muerte!, que en la entrada que hiciste en Jerusalén, no solo obedeciste a tu Eterno Padre, por cuya disposición y providencia se ejecutó todo, sino que quisiste que tus discípulos Te hicieran subir en el jumento, como que Te lo mandaban, como lo cuenta San Mateo: concédenos piadoso esta virtud, por el infinito mérito que alcanzaste con ella, y también lo particular que Te pedimos en esta Novena, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA CUARTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
DESPRECIO DEL MUNDO
¡Oh poderosísimo Jesús, que entre los aplausos y glorias humanas con que Te recibían en Jerusalén, quisiste entrar en un contentible jumento, como despreciándolo todo, y que si admitiste este obsequio por la honra de tu Padre, fue también para que fuese después más ignominiosa y despreciable tu muerte, y los mortales conociesen los fines tan funestos con que acaban los aplausos del mundo: concédenos piadoso esta virtud, por el infinito mérito que adquiriste con ella, y también lo particular que te pedimos en esta Novena, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA QUINTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
CELO DE LA HONRA DE DIOS
¡Oh justísimo Jesús!, que aun habiendo recibido tantas honras de los judíos el día de tu entrada en Jerusalén, luego que los hallaste en el Templo vendiendo y comprando, y haciendo cueva de ladrones, como les dijiste, la que solo era Casa de Oración, no pudo el celo de la honra de tu Padre contenerse, obligándote a derribar las mesas y cátedras de la contratación, y a los que vendían y compraban, con uno como azote echarlos fuera de lugar tan sagrado: concédenos piadoso esta virtud por el infinito mérito que ganaste con ella, y también lo particular que Te pedimos, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA SEXTO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
MORTIFICACIÓN
¡Oh prudentísimo Jesús!, que siendo el día de tu entrada en Jerusalén de tanto aplauso, todo lo pasaste sin comer ni beber, disponiendo que de tantos, ninguno Te convidase con su mesa, por cuya causa la mañana del día siguiente, Te hallaste tan necesitado que fuiste a buscar en la infructuosa higuera el alimento: concédenos piadoso esta tan necesaria virtud, por el infinito mérito que tuviste con ella, y también lo particular que Te pedimos, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
ORACIÓN
¡Oh sapientísimo Jesús!, que en medio de tanta conmoción, voces y aplausos que tuvo el día de tu entrada en Jerusalén, por ir sin duda en la santísima contemplación de tu Padre Dios, todo suspenso y embebido, nadie Te oyó decir una palabra fuera de las dos reprensiones que diste a los que impedían la Oración vocal y la mental: concédenos piadoso esta virtud, tan necesaria e importante, por el infinito mérito que tuviste con ella, y también lo particular que Te pedimos, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA OCTAVO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
PIEDAD
¡Oh milagrosísimo Jesús!, que con la caridad y amor que en tu pecho divino ardía, aún en medio de los aplausos que chicos y grandes Te dieron el día que entraste en Jerusalén, no olvidaste a los necesitados, pues curaste y sanaste todos los ciegos y cojos que llegaron a Ti, como dice San Mateo: concédenos piadoso esta virtud de inclinarnos a favorecer, socorrer y amparar a los necesitados en cuanto alcanzaren nuestras fuerzas, por el infinito merecimiento que tuviste con ella, y lo particular que Te pedimos, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA NOVENO
Por la señal…
Acto de contrición.
   
REGLAS QUE DIO A SÚBDITOS Y PRELADOS
¡Oh suavísimo Jesús!, que entrando como Rey y Superior de todo el universo en Jerusalén, fue tan humilde y moderado tu porte, que los Ángeles quedaron absortos y los hombres de entendimiento asombrados, y que si castigaste fue con piedad y no con azote cumplido, beneficiando y premiando al mismo tiempo con plenitud, para dar reglas a los Superiores, y que también dispusiste que todos tus Súbditos y Vasallos, después de alabarte y bendecirte, pusiesen debajo de tus pies sus ropas, para que conociesen el respeto con que deben hablar de los que mandan y la sujeción que han de tener en sus personas y en sus bienes: concédenos piadoso por esta doctrina tan sagrada, y por el infinito merecimiento de ella, que así los Prelados como los Súbditos puntualmente se arreglen a ella, y también lo particular que Te pedimos, si fuere conveniente. Amén.
  
Rezar un Credo al Señor presentando su fe, y tres Ave Marías a Nuestra Señora. Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.

MES EUCARÍSTICO - DÍA CUARTO

Dispuesto por el padre Diego Álvarez de la Paz SJ, reimpreso en Madrid en 1830.
     
MES EUCARÍSTICO, ESTO ES, PREPARACIONES, ASPIRACIONES Y ACCIÓN DE GRACIAS PARA ANTES Y DESPUÉS DE LA SAGRADA COMUNIÓN

DÍA CUARTO

PREPARACIÓN
I. ¿Quién viene a mí en este Sacramento? Cristo, amigo fiel, al que ninguno puede igualar: que con todo de haberlo dejado yo muchas veces, y sufrido mil descortesías, no me deja ni abandona; antes bien me busca, y quiere hacerme con su Sangre, del mayor enemigo, su mas íntimo y familiar amigo (Eclesiástico 6, 15).

II. ¿A quién viene? Al traidor alevoso, que despreció tantas veces su amistad, que antepuso el pecado a su gracia, y trocó su trato por el ruin comercio de las criaturas.

ΙΙΙ. ¿A qué viene? A ser su buen amigo y poderoso resguardo; el que una vez hallado, se logra un tesoro, y se consigue su más estrecha unión por amor (Eclesiástico 6, 14).

Aspiración: Muéstrame, Señor, tu semblante; suene en mis oídos tu voz, porque tu voz es dulce, y tu rostro hermoso sin igual (Cánticos 4, 14). Si tanto dominio tiene la hermosura sobre las voluntades, ¿cómo no quedas cautiva, alma mía, de la imponderable hermosura de tu Criador? ¡Oh fuente de belleza, de la que manan todas las otras hermosuras criadas! ¡Oh hermosura tan antigua y tan nueva, qué tarde te conocí, y qué tarde te amé! De Ti solo pudo decir la Esposa: mi dilecto es blanco y colorado, y escogido entre millares (Cánticos 5, 10). Sin embargo, teniéndote tan a mano en este Sacramento, no he hecho caso de Ti; y antes quise fiar por esclava mi voluntad a la torpe pasión, que a tu casto amor. La belleza de Judit cautivó a Holofernes (Judit 10, 17): la hermosura de Ester ablandó el pecho airado de Asuero (Ester 15, 11); y a pesar de un precepto que impusiste a Eva, la hermosura del fruto cautivó su alma (Génesis 3, 6). Mas ¡oh indecible dureza!, ni tu infinita belleza, ni tu incomparable hermosura, ni el rigoroso precepto de que a Ti solo ame, han bastado a cautivar mi rebelde voluntad, mi duro corazón; pero en adelante, mi Dios, no será así. Desde este mismo instante Te ofrezco por esclava mi voluntad: con toda ésta Te prometo servir; y para mejor asegurar tu amistad, Te recibiré a menudo en este Sacramento de perfecta unión. Tu misericordia, Dios bueno, no me desampare.
   
ACCIÓN DE GRACIAS
I. Considera, alma mía, con viva fe a Jesucristo en medio de tu corazón, como a un amigo el más constante y fiel: que con ser tú el siervo más inconstante e infiel, te levanta al más íntimo grado de su amistad. Considérate a ti como amigo solo de la mesa, o como a un mercenario vil, que precisamente Lo amas cuando te consuela y regala; pero que en castigándote para tu corrección, luego te entibias en su amor, y Lo dejas.

II. Ámalo con todas tus fuerzas de un modo tan singular, que con todas las potencias de tu alma, con todos los sentidos y órganos de tu cuerpo te ofrezcas, te estreches y unas a Dios: propón después guardarle tanta fidelidad que nunca quieras usar de la mínima de tus facultades, sino para su mayor obsequio y servicio.

III. Pide te conceda el don de Consejo, para acertar a elegir los medios más oportunos al bien de las almas que están a tu cargo, sin descuidar de la tuya.

Aspiración: Mi amado es para mí, y y yo para él (Cánticos 7, 10); pues recibiéndolo en el Sacramento, queda todo en mí, y yo todo en él (San Juan 6, 57). El fiel, Dios mío, os posee por la fe (1.ª Corintios 3, 17), y el justo por caridad; pero esta posesión solamente se hace por la conformidad de las voluntades entre sí, mas no por la unión de las sustancias: mas cuando os recibo en la Eucaristía, ¡oh suma bondad!, os poseo tan perfectamente, que tengo dentro de mí mismo vuestro real y verdadero Cuerpo, vuestra Alma, vuestra Divinidad, y todos vuestros atributos con todas sus perfecciones. ¡Oh riqueza inestimable! Bienaventurada el alma que os posee. ¡Oh bien sumo!, ¡oh delicias del corazón mío! No tuve razón para dejaros, poseyéndolo todo en solo Vos. Vuestra amistad quiero, no la del mundo, que al fin de nada me puede servir, sino para separarme de Vos. Ingrato fui, cuando por el amor a las criaturas rehusé vuestra amistad; pero ya en adelante os prometo seros fiel: y si tus amigos son los que hacen tu voluntad (San Juan 15, 14), manda cuanto quieras, que yo lo cumpliré. Gracias infinitas os doy por tanto amor como me mostráis.

jueves, 3 de abril de 2025

INVOCAN AL DIABLO EN PARTIDO DE FÚTBOL

ADVERTENCIA: Rezar la oración a San Miguel Arcángel y un Ave María antes de leer el siguiente artículo. Precaución con los menores y personas altamente impresionables.
   

Los ultras del equipo de fútbol alemán 1. FC Kaiserslautern realizaron una coreografía satánica invocando al diablo durante su más reciente partido de local el 29 de Marzo, informó Life Site News.
   
Antes de iniciar el partido contra el Fortuna Düsselsdorf en la segunda división (donde ascendió en 2022 después de tener el dudoso “honor” de ser el primer equipo fundador de la Bundesliga en caer a tercera), los ultras del 1. FC Kaiserslautern hicieron honor a su apodo “Los diablos rojos” al convertir la Curva Oeste del Estadio Fritz Walter en una superficie negra de la que emergió un pentagrama rojo invertido bajo el cual se desplegó una pancarta con las palabras en latín: «Exáudi nos, Lucífer, et surge ex abýsso, sume ánimas nostras» («Escúchanos, Lucifer, levántate del abismo y acepta nuestras almas»).

Poco después, un tifo con una criatura gigante de aspecto diabólico y la camiseta del equipo emergió del pentagrama, simbolizando la invocación de Satanás. Mientras esto ocurría, se desveló un segundo estandarte, también en latín, que decía: «Ad lucem nos trahe, orbem mundi regna, surge ex flammis et appáre». («Atráenos a la luz, gobierna el globo del mundo, levántate de las llamas y aparece»).
  
El equipo de Cesárea del Lauter derrotó 3 goles a 1 a su contraparte de Düsseldorf después de remontar el 1 a 0 del primer tiempo. Su entrenador Markus Anfang, calificó la coreografía satánica como un «momento de escalofríos» y dijo: «Fue simplemente divertido estar hoy en este estadio».
   
Por su parte, el filósofo católico Sebastian Ostritsch comentó en Die Tagepost advirtiendo sobre el actuar del diablo en especial cuando no se le reconoce su realidad:
«Sería absurdo pensar que decenas de miles de auténticos satanistas se habían reunido allí. Por el contrario, podemos asumir que los aficionados involucrados no creen en la existencia del diablo y, por lo tanto, no comprenden qué podría ser ofensivo o incluso peligroso en sus acciones. Para la mayoría de la gente, el diablo es tan real como Rumpelstiltskin o Harry Potter. El diablo es simplemente una metáfora del fútbol peligroso y salvaje, y combina especialmente bien con la camiseta roja del club.
  
Sin embargo, como cristiano, no podrás estar de acuerdo con esta teoría de la diversión inofensiva. Porque el cristiano no solo conoce la existencia real del diablo y el infierno, sino también que las batallas decisivas que las personas deben librar en sus vidas son espirituales».
Citando Efesios 6, Ostritsch advirtió que «cualquiera que no crea en la existencia del enemigo está indefenso contra él»:
«Quienquiera que –metafóricamente hablando– lo invite a entrar con la puerta abierta, no debería sorprenderse cuando realmente entre.
  
“El mejor truco del diablo es hacer creer a la gente que no existe”. Esta frase, basada en un poema en prosa del poeta francés Charles Baudelaire (1821-1867) [El spleen de París o Pequeños poemas en prosa, poema XXIX “El jugador generoso”] es más que una simple frase ingeniosa. Contiene una verdad que debe recordarse, especialmente en tiempos de secularización progresiva y descristianización social».

MES EUCARÍSTICO - DÍA TERCERO

Dispuesto por el padre Diego Álvarez de la Paz SJ, reimpreso en Madrid en 1830.
     
MES EUCARÍSTICO, ESTO ES, PREPARACIONES, ASPIRACIONES Y ACCIÓN DE GRACIAS PARA ANTES Y DESPUÉS DE LA SAGRADA COMUNIÓN

DÍA TERCERO

PREPARACIÓN
I. ¿Quién viene a mí en este Sacramento? Cristo, Maestro que enseña cosas útiles, que nos instruye antes con obras que con palabras, y que da su Gracia para que obremos lo que enseña (Isaías 48, 17).

II. ¿A quién viene? Al discípulo de la ínfima clase, que tarde o nunca acude a su escuela para oír la doctrina de las virtudes, y de las que ha oído presto se aparta por su liviandad de corazón.

III. ¿A qué viene? A que sus ojos vean a su Preceptor, y sus oídos oigan las palabras del que habla bajo los velos de los accidentes, y para esto le amonesta, diciendo: mira, este es el camino (la conversación de Cristo), camina por él (Isaías 30, v. 20 y 21).

Aspiración: Venid, y subamos al monte del Señor, y a la casa del Dios de Jacob, y nos enseñará sus caminos (Isaías 2, 3). ¡Oh convite de gran misericordia! Subido he al monte santo de la Eucaristía, y he hallado a Vos, que sois camino, verdad y vida (San Juan 14, 6). Vuestros propios enemigos os confesaron Maestro, y aseguraron decíais verdad en cuanto enseñabais (San Lucas 20, 21). Yo sin embargo huí de vuestra escuela, porque la ley del amor puro, que me dictabais, contradecía a la falsa ley del amor impuro, que yo quería. No me enseñabais cosa que de antemano no hubiese sido confirmada con vuestro ejemplo; pero ni ejemplos ni palabras hicieron en mí fruto. Muy mal Te he pagado, amor mío: confieso mi yerro, y confío con tu gracia enmendarlo. Pero supuesto sabéis Vos que no bastan vuestros preceptos ni vuestros avisos, si no llegan vuestros auxilios, dispensadme los necesarios para seros agradecido: dádmelos tan poderosos y eficaces, que no pueda resistirlos. Y pues sois Maestro tan consumado, novérim me, &c. novérim te: haced aprenda con perfección el arte dificultoso de conocerme a mí y de conocer a Vos. En conociendo a Vos, por fuerza os tengo de amar; y amándoos, estaré seguro de gozaros, como ahora en la santa Eucaristía, después en la gloria. Gracias infinitas os doy por vuestra inmensa bondad. Tu misericordia no me desampare.
   
ACCIÓN DE GRACIAS
I. Considera, alma mía, con viva fe a Jesucristo en medio de tu corazón, que como Maestro te enseña el camino de la virtud, y te instruye en lo que debes hacer u omitir; y a ti, como a otra Magdalena, sentado a sus pies, escuchando con atención sus palabras, que son de vida eterna, y aprendiendo con mucho cuidado aquel uno necesario de tu salvación (San Lucas 10, v. 39 y 42).

II. Ámale con toda tu alma, hasta unirte a Jesucristo por medio de una caridad muy encendida, que encenderá en tu corazón el fuego que levantan los pensamientos santos: no dejes de suspirar siempre por la adquisición de las riquezas del Cielo, y anda de continuo en busca de la paz y pureza de intención.

ΙΙΙ. Pide te conceda el don de sabiduría, para distinguir lo verdadero de lo falso, y para conservarte firme en cuanto enseña nuestra fe.

Aspiración: Enséñame, Señor, tus caminos, y muéstrame tus pasos (Salmo 24, 4), porque Tú solo, Maestro mío, enseñas el camino de Dios en verdad (Salmo 21, 21): fuera de Ti no hay salud. Por este camino entrarán los justos a comer los pastos de vida eterna. Tú solo eres la fuente de vida (Salmo 35, 10): no me niegues tus aguas, pues que ya Te dignaste llenar mi espíritu con tu venida a mi pecho. Dámelas a beber con aquella abundancia con que las diste a tus Discípulos en la última Cena, y a la dichosa Magdalena cuando Te hospedó en su casa. A tus pies estaré como ella, para que oyendo tus castos eloquios probados con el fuego de la caridad (Salmo 11, 7), salga de tu presencia tan abrasado mi corazón, que sin Ti no pueda estar, y por Ti solo me muera de puro amor. ¡Oh Bien mío, que en mi pecho estás, no te canses de enseñarme a hacer con perfección tu voluntad!

miércoles, 2 de abril de 2025

LA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA

Józef Szermętowski (La comunión)
   
Antes de extenderse la práctica de la Comunión sacramental durante la Misa, era usual que la Comunión se distribuía fuera de esta, para lo cual el Ritual Romano tradicional prevé lo siguiente:

El sacerdote, lavadas sus manos y revestido de roquete y la estola del color de la Misa del día, se dirige al altar que tendrá dos cirios encendidos (empezando por el lado del Evangelio), llevando consigo la bolsa con el corporal. Hecha la debida reverencia, extiende el corporal y se pone en pie en medio del altar donde el ministro (preferiblemente revestido con sobrepelliz), puesto de rodillas en el lado de la Epístola, reza en voz clara el Confíteor:
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Joánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et tibi, pater: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Joánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, pater, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum [Yo pecador me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vos, Padre, que pequé mucho con el pensamiento, palabra y obra; por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa. Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a vos, Padre, que roguéis por mí a Dios Nuestro Señor].
   
Al mismo tiempo, el sacerdote abre la puerta del tabernáculo y hace la genuflexión, sacando la píxide y la pone sobre el corporal. Luego, retira primero el conopeo y lo pone fuera del corporal, y luego levantando la tapa de la píxide, la pone sobre el corporal, realizando nuevamente la genuflexión (en caso de que haya el Santísimo en reserva, cierra la puerta al extraer la píxide) y desde el lado del Evangelio, con las manos juntas ante el pecho, dice vuelto a los comulgantes:
℣. Misereátur vestri omnípotens Deus, et, dimíssis peccátis vestris, perdúcat vos ad vitam ætérnam [Dios Todopoderoso tenga misericordia de vosotros y, perdonados vuestros pecados, os lleve a la vida eterna].
℟. Amen.
℣. Indulgéntiam, ✠ absolutiónem et remissiónem peccatórum vestrórum tríbuat vobis omnípotens et miséricors Dóminus [El Señor omnipotente y misericordioso nos conceda el perdón, ✠ la absolución y remisión de nuestros pecados].
℟. Amen.

El sacerdote, tomando de la píxide una Hostia, la eleva un poco sobre esta (en caso que en ese mismo momento se diga Misa en un altar próximo y tenga lugar la Elevación, se vuelve hacia dicho altar y la eleva otro tanto) diciendo tres veces: Ecce Agnus Dei, ecce, qui tollit peccáta mundi. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.

Y luego, empezando desde el lado de la Epístola, administra la Comunión a los fieles diciendo: Corpus Dómini nostri Jesu Christi custódiat ánimam tuam in vitam ætérnam. Amen.
   
Los clérigos y religiosos pueden recibir la Comunión en las gradas o incluso cerca del altar, y siendo sacerdotes, ciñendo la estola. Los laicos, a excepción del ministro, deben recibirla en el comulgatorio. Si la Comunión es administrada por el obispo, se besa su mano antes de recibir.
  
Acabada la Comunión, el sacerdote regresa al altar y pone la píxide sobre el corporal, y revisa diligentemente si no ha quedado en sus dedos algún fragmento del Santísimo Sacramento, en cuyo caso los depone en la píxide, y hace la ablución en un vaso dispuesto para tal fin y se seca los dedos con el purificador. Entre tanto, cierra la píxide y hace genuflexión, y dice la antífona siguiente:
  
Antiphona: O sacrum convívium, * in quo Christus súmitur: recólitur memória passiónis ejus: mens implétur grátia: et futúræ glóriæ nobis pignus datur [¡Oh sagrado banquete, * en que Cristo es nuestra comida, se celebra el memorial de su pasión, el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria futura!] (T. P. Allelúja).

℣. Panem de cœlo præstitísti eis [Les diste el pan del cielo] (T. P. Allelúja).
℟. Omne delectaméntum in se habéntem [Que contiene en sí todo deleite] (T. P. Allelúja).
℣. Dómine, exáudi oratiónem meam [Señor, escucha mi oración].
℟. Et clamor meus ad te véniat [Y mi llegue a Ti mi clamor].
℣. Dóminus vobíscum [El Señor esté con vosotros].
℟. Et cum spíritu tuo [Y con tu espíritu].

Orémus.
  
Y vuelto hacia el altar, dice la oración:
ORATIO
Deus, qui nobis sub Sacraménto mirábili passiónis tuæ memóriam reliquísti: tríbue, quǽsumus, ita nos Córporis, et Sánguinis tui sacra mystéria venerári; ut redemptiónis tuæ fructum in nobis júgiter sentiámus: Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum [¡Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión!; te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo y de tu sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios, por todos los siglos de los siglos]. ℟. Amen.

En tiempo pascual se dice la siguiente oración:
Spíritum nobis, Dómine, tuæ caritátis infúnde: ut, quos sacraméntis paschálibus satiásti, tua fácias pietáte concórdes. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte ejúsdem Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum [Infudenos, Señor, el Espíritu de tu caridad, para que hagas concordes en tu piedad a los alimentados con los misterios pascuales. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por todos los siglos de los siglos]. ℟. Amen.

Dicha la oración, guarda la píxide, ya cubierta con el conopeo, en el tabernáculo, hace la genuflexión y cierra el tabernáculo con llave. Y sin besar el altar, extiende las manos y eleva los ojos hacia el crucifijo. Luego, juntando sus manos, se vuelve hacia el pueblo desde el lado derecho diciendo: Benedíctio Dei omnipoténtis, y da la bendición Patris, et Fili, ✠ et Spíritus Sancti; luego junta sus manos y concluye con descéndat super vos et máneat semper, a lo cual el ministro responde Amen y apaga los cirios desde el lado de la epístola. Luego el sacerdote, vuelto hacia el altar, dobla el corporal, lo guarda en la bolsa y, descendiendo las gradas, hace reverencia y regresa a la sacristía.
   
La Comunión se puede administrar tanto antes como después de la Misa en los horarios en que es lícito decir Misa. No está permitido administrar ni en la noche de Navidad a no der que se cuente con indulto pontificio; ni desde la reposición del Santísimo luego de la Misa del Jueves Santo hasta después de la Misa del Sábado Santo, a menos que sea en viático a enfermos en peligro de muerte.

Según decreto del 27 de Junio de 1868, ratificado el 23 de Julio de ese año, en caso de misas de difuntos, se puede administrar la Comunión con ornamentos negros después de la Misa, o antes si hay causa razonable. En uno y otro escenario, se omite la bendición.
  
A excepción de un caso de necesidad, los diáconos en el orden del diaconado no pueden administrar la Comunión a los fieles.

PRESBÍTERO MUERTO A PEDRADAS EN FRANCIA


Antier 31 de Marzo hacia las 14:00h, dos personas mayores, el presbítero Pierre Panon y una compañera, fueron apedreados hasta la muerte en el pueblo de Xertigny de los Vosgos, en el noreste de Francia.

Pierre Panon nació en Estrasburgo el 4 de Octubre de 1948 y fue “instalado” presbítero en la Diócesis de Nancy-Toul el 23 de Junio de 1974 con el rito montini-bugniniano (nunca fue sacerdote católico). Sirvió en varias parroquias y ocupó el cargo de vicario general de la diócesis (2012-2018).

El ataque tuvo lugar en una pequeña calle lateral lejos del centro del pueblo. Ambas víctimas fueron encontradas tumbadas en el suelo. Las piedras manchadas de sangre yacían cerca.

Una fuente cercana a la investigación describió el ataque a los medios franceses como «un gesto muy violento, no premeditado e impulsivo». 

Del presunto asesino, cuya identidad no se reveló, el fiscal de Épinal, Frédéric Nahon, dijo que es de 34 años, oriundo del departamento de ultramar de Mayotte (donde el 95% de la población es musulmana, en su mayoría inmigrantes ilegales), y había sido condenado en 2018 por allanamiento de morada, y tenía otros ocho casos entre los años 2009 y 2022, entre ellos dos por allanamiento de morada.
  
El día anterior al doble asesinato, okupó un refugio abandonado de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses. Habiendo sido detenido en casa del hermano de la femenina occisa en medio de gritos y una bofetada a un policía, no se le halló alcoholizado pero sí que había consumido marihuana, por lo que fue trasladado al hospital psiquiátrico de Ravenel, en Mirecourt.

JUEZ ARCHIVA CASO POR BLASFEMA EXPOSICIÓN

El juez de instrucción de Módena (Italia) Andrea Scarpa archivó el pasado 28 de Marzo el proceso penal contra el arzobispón-abad de Módena-Nonantola y obispón de Carpi Erio Castellucci, el “artista” Andrea Saltini, el presbítero Carlo Bellini y Cristina Muccioli por el delito de ofensa a los sentimientos religiosos (art. 403 del Código Penal italiano) a causa de la blasfema exhibición “Grátia plena” de Saltini organizada por Bellini y Muccioli en el Museo Diocesano de Arte Sacro “Cardenal Rodolfo Pío” de Carpi (antigua iglesia de San Ignacio de Loyola) el año anterior.
  

Según Scarpa, que dijo que su tarea «no consiste en evaluar artísticamente la obra impugnada (sobre la que, por lo tanto, no se emite ningún juicio de valor) ni en ahondar en una disputa entre sectores conservadores/tradicionalistas y reformistas/progresistas existentes dentro de la Iglesia Católica», si el hecho según el ente acusador no constituye delito por falta del elemento subjetivo del mismo, subsiste una ambigüedad en cuanto a que
«si podemos estar ampliamente de acuerdo con la voluntad del autor, con las obras mostradas en la ocasión en su conjunto, de “provocar” –también presumiblemente con fines publicitarios: objetivo, de hecho, ampliamente alcanzado–, no se puede afirmar del mismo modo y como consecuencia inevitable, por las razones que acabamos de exponer, también la voluntad de “vilipendiar”, que no se puede afirmar con certeza ni en la intención del artista ni menos aún en la de la organizadora de la exposición Cristina Muccioli y más aún en la de Don Carlo Bellini, para quien la atribución de una intención maliciosa de llevar a cabo actividades de difamación de la religión católica contrasta totalmente con su compromiso pastoral global».
Es precisamente sobre esa “ambigüedad” que la Curia diocesana de Carpi podía y debía vigilar y prevenir la obscenidad que se mostraba en la exposición. Aunque eso, por lo visto, TAMBIÉN les quedó grande.
  
«A la luz de las consideraciones hasta aquí realizadas, se entiende que la solicitud de archivo de las actuaciones presentada por el Ministerio Público merece ser compartida y aceptada», concluyó Scarpa.

CASTILLO MATTASOGLIO TUERCE LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO: «EL HERMANO MAYOR MISALATINERO NO QUIERE QUE MOVAMOS EL POTO CON LAS GUITARRAS».


El cardenal pachamamista de Lima (Perú) Carlos Gustavo Castillo Mattasoglio usó el pasaje de la parábola del Hijo Pródigo (San Lucas XV, 11-32) para atacar a los católicos porque no son como él quiere que sean: progresaurios como él.
  
En su homilía del IV Domingo de Cuaresma (que en vez de San Juan VI, 1-15 como usa la Iglesia Católica todos los años, usaron el pasaje citado al estar en su “ciclo ‘C’” –la Iglesia Católica lo lee el sábado de la II semana de Cuaresma–), Castillo Mattasoglio aseguró que «el problema no era solamente del muchacho que era un ‘tendenciero’ y un loco… también el problema era el hermano mayor que se creía con una serie de derechos».

Según él, la actitud del hermano mayor que se quejaba de trabajar duro para no recibir ni un cabrito a cambio «pasa hoy en día con los sectores más antiguos de la fe cristiana que nos dicen que no debemos celebrar moviéndonos tanto y que ni bailemos ni cantemos… sino que quieren una misa en latín, tristes y que ni entienden siquiera y sin embargo se creen la divina pomada».

Para este militante del extinto Partido Comunista Revolucionario (brazo político de la organización terrorista marxista-leninista-maoísta “Sendero Luminoso”), esos católicos «antiguos» y «tristes» que no les dejan a ellos tocar las guitarras y las palmas en misa, «esos hermanos también están llamados a sentirse amados por Dios y a cambiar».
  
En el próximo cónclave, Castillo Mattasoglio, de 75 años (por lo que conoció esa Misa Latina Tradicional que tanto afea) no tendría muchas opciones de ser elegido, toda vez que ante lo que ha sido Bergoglio, no querrán tener seguido otro sudamericano o, más ampliamente, de las “periferias”