Vexílla Regis

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MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

LOS QUE APOYAN EL ABORTO PUDIERON NACER

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NO AL ABORTO. ELLOS NO TIENEN LA CULPA DE QUE NO LUCHASTEIS CONTRA VUESTRA CONCUPISCENCIA

NO QUEREMOS QUE SE ACABE LA RELIGIÓN

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No hay forma de vivir sin Dios.

ORGULLOSAMENTE HISPANOHABLANTES

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martes, 28 de marzo de 2023

WOJTYLA Y LA PRIMERA MISA DE CARA AL PUEBLO

No es infrecuente hallar que los cambios que condujeron al Novus Ordo tuvieron origen mucho antes siquiera que se hablase de él. Para muestra, la celebración de cara al pueblo (versus pópulum): aun antes que Pablo VI Montini en la iglesia de Todos los Santos en Roma (7 de Marzo de 1965), Frederik Thomas McManus en el antiguo Auditorio Kiel de San Luis, Misuri (24 de Agosto de 1964), o Mariano Puga Concha en la iglesia de Santa Ana en Santiago de Chile (7 de Junio de 1964), ya hubo quien celebró por primera vez de esa forma. Ese alguien fue Karol Wojtyła (Juan Pablo II), en el claro Turbacz, en la montaña Gorce, a unos 80 km. de Cracovia, el 17 de Septiembre de 1953.
  

El profesor de física Jerzy Antoni Janik († 2012), amigo de Wojtyła y testigo de los hechos, relata cómo ocurrió:
«Una noche, a fines del verano del 17 de Septiembre de 1953, nos encontramos con Wujek (todavía no era obispo en ese momento), al pie de las montañas Gorce en el pueblo de Klikuszowa. A todos les gustó la idea de un acercamiento nocturno a Turbacz; Hacía buen tiempo, una noche de luna. El ascenso (con discusión, por supuesto) tomó varias horas. Finalmente fuimos a descansar en el claro llamado Czole Turbacz. Había una choza grande llena de heno. Sin embargo, antes de irnos a dormir, encendíamos un fuego, comíamos algo y cantábamos… En los viajes, Wujek celebraba la Santa Misa para nosotros. Allí cerca de Turbacz dijo: “Sabes qué, en la Iglesia están tratando de introducir elementos de la nueva liturgia. Uno de estos elementos es la posición del sacerdote que celebra la Misa. Es enfrentar a los creyentes. Vamos a hacerlo”. Fijamos un tablón en la puerta de la choza, y para fortalecer la estructura, pusimos un montón de heno. El tío [como llamaban a Wojtyła en esa época, N. del T.] se paró dentro de la choza, frente a nosotros, en la tabla que se convirtió en el altar, y nosotros nos paramos afuera de la choza. In nomine Patris… empezó, en latín, claro, tardó unos años más en cambiar el idioma. Y así duró el Santo Sacrificio para la Gloria del Creador de la naturaleza circundante en la cima de las Montañas Gorce. Durante la Santa Misa, aparecieron unos pastores de uno de los pueblos de Podgorce para recoger heno. Vinieron a nuestra choza de la iglesia y se arrodillaron piadosamente».
  
En el año 2003, a iniciativa del matrimonio cracoviense Anna y Tadeusz Kochański, se erigió con apoyo de los vecinos de Klikuszowa el complejo “Altar de la Cabaña” (en polaco Szałasowy Ołtarz), flanqueado por una cruz de siete metros de altura y una placa conmemorando el hecho, y cada tercer domingo de Septiembre, se simula el servicio novusordita allí. La placa dice lo siguiente:
   

TRADUCCIÓN
En este lugar, el 17 de Septiembre de 1953, el padre Karol Wojtyła celebró la Santa Misa por primera vez vuelto de cara al pueblo, [para] un0 grupo de amigos: jóvenes académicos y estudiantes de Cracovia, en la cabaña de pastor de la montaña de Gorce.
  
A 50 años de esta Santa Misa en exterior, y 25 del pontificado de Su Santidad Juan Pablo II, para memoria de los participantes de la liturgia en exterior, amigos y turistas.

Hala Turbacz, 13 de Septiembre de 2003.
Quizá en otros lugares más remotos se hallen otros casos, pero este es el primero (hasta donde se sabe) que tiene un monumento reconociendo tal innovación, y demuestra que Wojtyła era un modernista como el que más (que se aparentara ser un campechano conservador, y se tragara en seco el indulto “Quáttuor abhinc annos” de 1984 y el motu próprio “Ecclésia Dei” de 1988 es otro cantar).

lunes, 27 de marzo de 2023

PRIMADO LUTERANO DE SUECIA MANDA MENSAJE POR EL RAMADÁN


El novel “arzobispo” luterano de Uppsala y primado de dicha denominación en Suecia, Nils Martin Modéus Levén (foto), publicó un trino un saludo a los musulmanes por el Ramadán, que comenzó este año el 22 de Marzo:
«Deseo a los musulmanes de Suecia y de todo el mundo un bendito Ramadán.
   
Desde hace algunas semanas, este año coinciden los períodos de ayuno cristiano y musulmán. Ruego a Dios que esto inspire respeto y comprensión mutua».
  

Nils Martin, de 61 años, es hijo de Nils Arvid Bernard Modéus/Månsson Nilsson e Ingrid Levén Wernerberg, descendiente lejano del rey Gustavo I Eriksson Vasa († 1560), que introdujo la herejía protestante en Suecia luego de independizar su país de Dinamarca (que igual se hizo luterana también). El 4 de Diciembre de 2022, fue instalado como 42.º primado de la Iglesia Luterana de Suecia remplazando a Antje Jackelén-Zöllner (la primera mujer en ocupar el puesto y “Querida hermana” de Francisco Bergoglio), en ceremonia donde concurrieron los reyes de la nación escandinava Carlos XVI Gustavo Bernadotte y Silvia Sommerlath.

«LA MISA TRADICIONAL ES PRODUCTO DE LA “CLERICALIZACIÓN”» (PREDICADOR BERGOGLIANO)

Traducción de la noticia publicada en CATHOLIC REVIEW. Comentario propio.
  
LA MISA ANTERIOR AL VATICANO II SE FORMÓ POR LA “CLERICALIZACIÓN”, DICE EL PREDICADOR PAPAL

24 de Marzo de 2023
Por Justin McLellan – Servicio Católico de Noticias
   
El cardenal Raniero Cantalamessa, predicador de la casa papal, hace la señal de la cruz antes de dirigirse al papa Francisco y a los funcionarios de la Curia romana durante su reflexión de Cuaresma en la sala de audiencias del Vaticano el 24 de Marzo de 2023 (Foto de CNS/Vatican Media).
  
CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — La clericalización llevó a la separación del clero de los fieles en la liturgia de la iglesia celebrada antes del Concilio Vaticano II, dijo el cardenal Raniero Cantalamessa Giovannini, predicador de la casa papal.
   
En su reflexión de Cuaresma del 24 de Marzo, el cardenal le dijo al ~Papa~ Francisco y a los funcionarios de la Curia Romana reunidos en la sala de audiencias del Vaticano que la reforma de la Misa del Vaticano II era un regreso «del pasado reciente para recuperar el más antiguo y original».
  
El cardenal Raniero Cantalamessa, predicador de la casa papal, se dirige al papa Francisco y a los funcionarios de la Curia romana durante su cuarta reflexión de Cuaresma en la sala de audiencias del Vaticano el 24 de Marzo de 2023 (Foto de CNS/Vatican Media).
  
A través de las descripciones de la Misa de San Justino en el siglo II y San Hipólito en el siglo III, dijo, «obtenemos una visión de la Misa ciertamente más cercana a la reformada de hoy que a la de siglos atrás».
   
«¿Qué pasó después de eso? La respuesta está en una palabra que no podemos evitar: ¡clericalización!», dijo el cardenal Cantalamessa. «En ninguna otra esfera esta ha actuado más fuertemente que en la liturgia» antes del Concilio Vaticano II.
   
A lo largo de los siglos, dijo, el culto cristiano y el sacrificio eucarístico cambiaron «de una acción del pueblo a una acción del clero».
   
Como ejemplo, señaló cómo en la misa anterior al Concilio Vaticano II, la anáfora, la oración que consagra el pan y el vino como el cuerpo y la sangre de Cristo, fue dicha en voz baja por el sacerdote en latín detrás de una pared o cortina «fuera de la vista y el oído del pueblo».
   
Tal práctica demostró un «evidente retorno a lo que ocurría en el culto» de los antiguos israelitas cuando el sacerdote entraba en la cámara más interior del templo mientras «el pueblo quedaba fuera temblando, abrumado por la sensación de majestad e inaccesibilidad de Dios».
   
La liturgia reformada, dijo, cambió la forma en que la santidad de Dios se manifiesta en la Misa, «ya no como un misterio de majestad y poder, sino como una capacidad infinita de hacerse a un lado, de esconderse».
   
«Asombro y temblor todavía tienen un lugar en el nuevo pacto», dijo, «pero ¿frente a qué? ¡No a la majestad, sino a la humillación del Siervo!».
   
El cardenal Cantalamessa dijo que otro regalo de la reforma litúrgica del Vaticano II fue que «pusiera la epíclesis, es decir, la invocación del Espíritu Santo, en el corazón de la Misa» al consagrar las ofrendas.
   
Aún así, al celebrar la liturgia reformada, enfatizó la necesidad de evitar «improvisaciones arbitrarias y extrañas» y de «mantener la necesaria sobriedad y compostura aun cuando la Misa se celebre en situaciones y ambientes particulares».
   
El cardenal dijo que una de las razones por las que lamenta la pérdida del latín en la Iglesia es que los cantos «que han servido a generaciones de creyentes de todas las lenguas» están desapareciendo.
  
COMENTARIO: Como días antes hicieran sus cofrades Blase Cupich y Arthur Roche, Cantalamessa el 24 de Marzo (día en que Nuestro Señor Jesucristo instituyó el Santo Sacrificio de la Misa), está ofreciendo una justificación al Novus Ordo partiendo de la base «La Iglesia debe ir con el tiempo, adaptándose al mundo», que es la premisa fundamental del modernismo condenado por San Pío X.
  
En su reflexión, él cita la liturgia atribuida incorrectamente a San Hipólito de Roma (como demostramos en nuestro artículo EL “CANON DE HIPÓLITO” COMO EJEMPLO DEL ARQUEOLOGISMO LITÚRGICO). Y de otra arista, la “clericalización” se expresa, irónicamente, en ocasión y por consecuencia de las reformas desde 1951-1956 que culminaron en el Novus Ordo, hechas por sujetos que en su vida y carrera clerical (nunca mejor empleada la palabreja en comento) JAMÁS Y NUNCA tuvieron cura de almas en una parroquia o diócesis, y que fueron impuestas en manera inconsulta y sin transición a las órdenes religiosas y al “Pueblo de Dios” y defendida por los neo-ultramontanistas del Vaticano II.
   
Sobre la oración que llaman “epíclesis”, la noción que esta se equipara a la oración “Quam oblatiónem” y efectúa la transubstanciación es totalmente extraña al Rito Romano, contraria a las Sagradas Escrituras, la Tradición de los Doctores griegos (San Cirilo de Jerusalén y San Juan Crisóstomo) y latinos (San Ambrosio y Santo Tomás), y el Magisterio de la Iglesia; además de extraña al Rito Romano y negadora del rol in persóna Christi del sacerdote en la Misa, por lo que ha sido condenada por San Pío X en “Ex quo nono labénte sǽculo” y por el Santo Oficio en su Respónsum ad dúbium del 23 de Mayo de 1957.
  
De las «improvisaciones arbitrarias y extrañas» que el Novus Ordo ha propiciado como algo inherente a él, ya bastante se ha escrito, y como dijo el buhonero, «tenemos de todo para todos los gustos, y lo que no, lo inventamos».

domingo, 26 de marzo de 2023

EL INTENTO DE ALTERAR EL ROSARIO YA VENÍA DE ANTES

Antes que Karol Wojtyła introdujese sus “Misterios luminosos”, y contemporáneo a la proposición de Aníbal Bugnini para cambiar el Santo Rosario, hubo otro proyecto para adulterar esta devoción en aras de hacerla más moderna y ecuménica.

Para ilustrar este capítulo, os presentamos el siguiente artículo, publicado en Revista Roma, n.º 27 (Verano austral 1972-1973). Rescatado de CATÓLICOS ALERTA - PRIMERA ÉPOCA.
   
¿AGGIORNAMENTO DEL ROSARIO?
   
Si los fieles no reaccionamos a tiempo, la popular y entrañable devoción del Santo Rosario corre el riesgo de ser una víctima más de la saña posconciliar que parece que se ha propuesto introducir insidiosamente una «nueva religión» ecuménica y progresista, con raíces puramente humanas y hedonistas, radicalmente distinta de la que durante 19 siglos ha admitido un origen divino, unas exigencias estrictas y una doctrina intransigente que nos ha sido transmitida sin cambio ni alteración de nuestros antepasados en la fe.
   
  
Acaba de aparecer en Italia un librito [Il Rosario rinnovato: il mistero della salvezza meditato con Maria, N. del E.] (Roma, editorial Ancona) firmado por el dominico R. P. Enrique María Rossetti, en el que se introduce suavemente el virus del cambio y de la descomposición en la práctica del rezo del Santo Rosario. Después de las consabidas consideraciones sobre la necesidad de adaptar las devociones tradicionales a la «mentalidad del hombre moderno», propone ciertas innovaciones en el Rosario cuya forma actual indica que es producto de una «leyenda» (sic) referente a la vida de Santo Domingo de Guzmán. Se debería, según el innovador Rossetti, reducir la monotonía de la recitación de los AVE MARÍA diciendo sólo en cada decena nueve veces la primera parte de la oración, que es la única bíblica, y en el décimo grano se respondería una sola vez: «Santa María, Madre de Dios, ruega…». El Padre Nuestro se recitaría una sola vez al principio del Rosario, y el Gloria también una sola vez al final de todo el Rosario. Las letanías quedarían reducidas y deberían tener un significado ecuménico-bíblico «judeo-cristiano», de tal modo que resulta difícil saber si han sido escritas por un sacerdote cristiano o por un rabino. Véase, por ejemplo:
  • Virgen hija de Sion, Ruega por nosotros
  • Descendiente de Abraham, Ruega por nosotros
  • Gozo de Israel, Ruega por nosotros
  • Honor de nuestro pueblo, Ruega por nosotros
  • Arca de Alianza, Ruega por nosotros
  • Tabernáculo del Altísimo, Ruega por nosotros
  • Virgen de Nazaret, Ruega por nosotros
  • Esposa de José obrero, Ruega por nosotros
  • Madre del Hijo de David, Ruega por nosotros.
   
Las consideraciones sobre los misterios también deberían adaptarse a la consabida «mentalidad moderna», que todos sabemos es judaizante o naturalista.
    
Si este proyecto prosperase –y la acogida que ha recibido el libro de Rossetti en ciertos medios vaticanos nos autoriza a abrigar serios temores–, tendríamos un «Nuevo Rosario» impuesto por el aparato eclesiástico progresista y con ello la relativización y el camino abierto a la destrucción de esta venerable tradición. Porque nada podría impedir que en un plazo más o menos corto, un nuevo innovador más «rosso» que Rossetti, recortase y modificase todavía más los rezos y las letanías. Los fieles tendrían, una vez más, la sensación que todas las prácticas piadosas son inestables, inseguras y en el fondo un mero producto humano y no recibidas con amor y sumisión de la Santa Tradición que nos viene de lo alto y no depende de nuestros gustos, opiniones o variaciones de las condiciones de vida.
   
Todos sabemos que las devociones pueden cambiar, que la extensa gama de sus posibilidades se enriquece con el tiempo, como se enriquece la Iglesia con nuevos Santos y Mártires, pero este enriquecimiento no es nunca una destrucción ni una alteración de lo que ha sido recibido por el consenso unánime y continuado de la Iglesia y de los fieles. Más grave que los cambios mismos, es el espíritu de cambio, la idea de ruptura con el pasado, pues la consecuencia lógica de estas innovaciones es que la Verdad y los Dogmas también son considerados como susceptibles de cambios y adaptaciones.
   
Que Dios nos perdone si nos equivocamos, pero tenemos la sensación de que todo ocurre como si todos estos cambios posconciliares que caracterizan el llamado «aggiornamento», fuesen consecuencia de un plan premeditado conducente a cambiar insensiblemente la religión. Y este cambio responde, a nuestro juicio, a dos ideas directrices que aparecen cada vez más claramente en muchas publicaciones oficiales y privadas. Una es inculcar a los fieles la convicción de que la práctica religiosa, y como consecuencia su base dogmática, es relativa y variable, y depende de las opiniones y necesidades de los hombres o del «espíritu moderno». La otra idea fundamental es hacer que quede relegada a zonas difusas de nuestra mente, todo aquello que afirme insistentemente y claramente los dogmas fundamentales de nuestra fe, en particular la divinidad de Nuestro Señor y sobre todo el dogma de los dogmas: la Santísima Trinidad, que resulta incomprensible para la «mentalidad moderna», y es un obstáculo para el desarrollo del ecumenismo y la unión con las grandes religiones monoteístas: el Islam y el Judaísmo. Por esto se desvía sistemáticamente la atención de los fieles hacia aspectos puramente humanos y filantrópicos, y se habla tanto de justicia social y de desarrollo de los pueblos. El Rosario que contiene en su insistente repetición la declaración del dogma Trinitario y de la maternidad divina de María, hay que reducirlo, poco a poco, a una alabanza de las cualidades humanas de la Madre de Jesús.
    
A los fieles nos compete defender por todos los medios la persistencia y la repetición de estas afirmaciones y no permitir que sea aminorado el interés por los dogmas fundamentales de nuestra Santa Religión que, pese al «sentido ecuménico» en boga, debe separarse y diferenciarse netamente de todas las teorías, sectas y tendencias heréticas que tienen su origen en caducas e incoherentes opiniones humanas, sin valor para los cristianos ortodoxos.
   
Damos aquí un grito de alarma con respecto a este nuevo ataque que parece cernirse sobre una de nuestras más queridas tradiciones, católicas y españolas; tenemos confianza que si los fieles hacen llegar a la Jerarquía su repulsa frente a estos maníacos del cambio, se podrá destruir en sus comienzos esta campaña que vislumbramos.
   
A este respecto recordemos que cuando se publicó el nuevo Ordo Missæ, contenía una definición errónea y semiherética de la Misa, y fue la repulsa de gran número de sacerdotes y fieles, lo que hizo que se corrigiera en una edición posterior el famoso párrafo 7, de la «Institutio Generalis Missalis Romani» del 3 de abril de 1969, que era netamente protestantizante.
   
Un erróneo concepto de la obediencia no debe hacernos olvidar que tenemos derecho a luchar, no a favor de opiniones personales, sino por la defensa de la Tradición y de las tradiciones que algunos «teólogos» desaprensivos quieren destruir llegando a imponer sus opiniones modernistas en Roma. Los fieles tenemos algo que decir en favor de nuestras devociones más queridas.
                                    
Julio Garrido Mareca
7 de octubre de 1972.
Fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

NOVENA EN HONOR A SAN BENITO DE PALERMO

Novena dispuesta por un devoto del Santo, y reimpresa a costa de don Nicolás José de Villagordo en Murcia, en 1749. Licencia eclesiástica conferida por Mons. Manuel Rubín de Celis, Protonotario Apostólico, Provisor y Vicario General del Obispado de Cartagena-Murcia, el 12 de Mayo de 1749. El Acto de contrición proviene del Arte mística especulativa y práctica, compuesta por el Padre Fray Diego de la Madre de Dios OFM Disc., impresa en Salamanca en 1713. Puede rezarse en cualquier momento del año, especialmente en preparación a su fiesta litúrgica el 4 de Abril.
    
NOVENA DEL PRODIGIOSO SAN BENITO DE PALERMO O DE SAN FILADELFO, HIJO DE LA MÁS ESTRECHA OBSERVANCIA DE N. P. SAN FRANCISCO, EN LA REFORMA DE SICILIA
  
   
Para que la práctica de este santo ejercicio sea con el fruto espiritual que se desea, podrá prepararse el que hiciere la Novena confesando y comulgando en el primer día; y si no pudiere, procurará purificarse con un fervoroso acto de contrición: empleándose en cada uno de los días en imitar alguna de las muchas virtudes de la Santa, y poniendo especial cuidado en la mortificación de los sentidos, y puesto de rodillas delante de su Altar o Imagen, levantará el corazón a Dios y, ofreciéndole con encendido afecto todas sus obras, se persignará con la señal de la Cruz, y dirá la oración siguiente:
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador y Redentor mío, pésame con todo mi corazón de haberos ofendido, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas cosas, porque sois mi Dios, mi Señor, mi Creador, mi Redentor, mi Salvador, mi Glorificador, último Fin sobrenatural de mi alma, Sumo e infinito Bien, digno de ser infinitamente amado: Señor, pequé contra vuestra Divina Majestad, pésame con todo mi corazón de todo cuanto os he ofendido y propongo firmísimamente con vuestra Divina Gracia enmienda en todo, y de nunca más pecar; y de apartarme de todas las ocasiones que puedan ser ofensa vuestra: propongo de confesarme enteramente, y de cumplir la penitencia que me fuere impuesta; y de satisfacer, y restituir si alguna cosa debiere: por vuestro amor perdono de todo mi corazón a todos mis enemigos y a los que me hubieren agraviado y ofendido; ofrezcoos mi vida, obras, y trabajos con los vuestros, en satisfacción de todos mis pecados: así como os lo suplico, así confío y espero en vuestra infinita Bondad y Misericordia, que por vuestra Sacratísima Pasión y Muerte me los perdonaréis, y me daréis vuestra Gracia y vuestros auxilios, para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte, y me llevaréis a vuestra Gloria, donde os ame y os alabe eternamente. Amén.
     
DÍA PRIMERO – 26 DE MARZO
MEDITACIÓN: FE DE SAN BENITO DE PALERMO
ORACIÓN
Dios y Señor Omnipotente, Amantísimo Padre de las almas, que por redimirlas veniste al mundo a padecer y morir por ellas, dejando para su remedio tantas virtudes y sacramentos, y vistiéndolas en la puerta de todos (que es el Bautismo) en el precioso hábito de la fe, por medio de la cual lleguen todos a veros y gozaros en la claridad de vuestra gloria: cuán magnifico te mostraste con tu fiel siervo San Benito de Palermo, en infundirle esta virtud con tan singular influencia, que en medio de sus oscuridades la confesaba con tal firmeza, que no parecía creer lo que no veía, sino adorar lo que tocaba, de que le nacía el ardiente celo de que todos los paganos se convirtiesen, derramando por esto cada día copiosas lágrimas con grandísimo desconsuelo. Yo os alabo y magnifico por este favor que le hiciste, y te pido ilustres mi entendimiento con una tan viva y firme fe, que de ella no me aparten las muchas tentaciones que contra ella me arma el demonio, para que así llegue a veros y gozaros en compañía de mi abogado San Benito, en la claridad de vuestra gloria. Amén.
  
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh glorioso Padre mío San Benito de Palermo! Negro Divino que fuiste blanco de los cariños de todo un Dios, rayo luminoso de la santa Iglesia, que iluminas con luces y resplandores de su doctrina y ejemplos, Flor rarísima entre las plantadas en los jardines de la gloria, portento el más raro de milagros, defensor acérrimo de la Fe católica, Negro admirable en penitencias, centro y custodia del más fino amor, yo doy al Altísimo infinitas gracias porque te hizo en todo tan singular y peregrino, y te pido, ¡oh glorioso Santo mío!, me alcancéis de su Majestad el que yo sea verdadero imitador de tus virtudes, y el favor que te pido en esta novena, si es que conviene para mayor gloria de Dios, honra tuya y provecho espiritual de mi alma. Y por último te pido que me asistas para que pueda merecer de mi Dios el perdón de mis pecados en esta vida, y que después la finalice con una dichosa muerte, para poder llegar a acompañaros en la Gloria. Amén.
  
GOZOS
  
Pues eres, Negro prodigioso,
Blanco de Dios infinito:
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.

   
En Sicilia floreciste
Como clavel misterioso,
Haciéndote más hermoso
La fe, que ciego creíste.
Pues tal favor recibiste
Del Dios todopoderoso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
     
No pareció tu fe obscura,
Pues lo mismo que creías
Se pensó claro veías,
Con vista sencilla y pura;
Y pues así te asegura
De la fe lo tenebroso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
Siempre que a Dios recibías,
Tanto en la fe profundabas,
Que arrobado te quedabas
Y el Señor te suspendía.
Sin duda te sumergía
En un deliquio amoroso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
La caridad en tu pecho
En vivas llamas ardía,
Siempre absorto te traía,
Y en sus incendios deshecho.
Siempre hallaba blando lecho
En vos el amor hermoso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
Tanto en este amor crecías
Meditando en Dios atento,
Que abrasabas el Convento.
Si fuera no te salías,
Siempre el corazón traías
Hecho volcán amoroso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
Lo dulce de la oración
Lo comenzaste a gustar
Desde que supiste andar,
Tú por tu propia elección
No tenías locución
Y ya orabas cuidadoso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
Fuera de ti te sacaba
Este amor tan soberano,
Solo su poder y mano
Era quien te conservaba.
Dando voces te llevaba
Por los montes presuroso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
Si a orar a los montes ibas,
Parecía los quemabas;
Si a la Iglesia, la abrasabas
Con estas llamas tan vivas,
Pues muestras tan expresivas
Das de santo religioso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
   
En la oración alcanzaste
De la profecía el don,
La ciencia en tu corazón
Perfectamente encerraste:
En todo te acreditaste
El negro más prodigioso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
  
A los ciegos dabas luz,
Pies y manos al tullido;
Lengua al mudo, al sordo oído,
Y a todo enfermo salud.
El estudio de la cruz
Te hizo médico famoso.
Alcánzanos, San Benito,
De la gloria el fin dichoso.
   
℣. Ruega por nosotros, ¡oh padre San Benito de Palermo!
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN
Omnipotente Dios y Señor, que en tus adorables designios eliges a lo más sencillo del mundo para confundir a los soberbios, pues reconozco este don en San Benito de Palermo, mira con bondad a este hijo tuyo que, pidiendo la intercesión del Santo, te presenta las necesidades de alma y cuerpo... Atiende las peticiones que te elevo presentándotelas por intermedio de San Benito. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
DÍA SEGUNDO – 27 DE MARZO
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: ESPERANZA FIRME DE SAN BENITO DE PALERMO
ORACIÓN
Omnipotente y Magnífico Señor, complemento y último fin de la esperanza, el cual alcanzan y logran todos los que esperan en vuestra largueza infinita para el remedio de todas sus necesidades, tanto espirituales y corporales: yo os doy infinitas gracias con todo el afecto de mi alma, porque adornaste de tan santa virtud al glorioso Abogado mío San Benito de Palermo, en grado tan heroico, como publican los insignes milagros que hacía con la sola esperanza que tenía en vuestra Divina Majestad, yo os suplico que por los méritos de este santo me concedáis una firme esperanza en vuestra infinita misericordia, con la cual logre el perdón de mis pecados, para que libre de ellos, consiga el fin de ella, que sois Vos, en la eternidad de la gloria. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA TERCERO – 28 DE MARZO
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: ARDIENTE CARIDAD DEL SANTO
ORACIÓN
Oh Dulcísimo Jesús, amantísimo dueño de las Almas, que por trato amarlas expusisteis por ella vuestra vida en el Madero de la Cruz, con un deseo ardientísimo de que todos le aprovecharan de tan eficaz medicina: yo os doy rendidas gracias por este singularísimo amor con que a los hombres amasteis y también porque pusisteis cual Reina entre las virtudes en la purísima alma de vuestro Siervo y mi protector San Benito, encendisteis en su corazón en grado tan intenso, que andaba siempre abrasado como el más encumbrado Serafín, y su cuerpo, en medio de su negrura, estaba a veces tan resplandeciente que no había quien mirase sin cegar, por los muchos rayos que este fuego despedía: concédeme Señor, que a imitación de este Santo os ame a Vos y a mis prójimos con ardiente caridad, para que permaneciendo en ella hasta la muerte, la pueda continuar en su compañía por los siglos de los siglos. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA CUARTO – 29 DE MARZO
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: ORACIÓN FERVOROSA DEL SANTO
ORACIÓN
Omnipotente y Soberano Señor, de quien procede todo bien, y de quien desciende todo don perfecto, y le comunicas a las Almas esposas tuyas por medio de la unión que reinen contigo la más perfecta caridad y amor, cuyas llamas enciendes en sus amantes corazones en la hoguera o fragua de la Oración, donde las comunicas tus secretos y tienes con ellas tus delicias: yo engrandezco tu santo nombre por lo mucho que en esto favoreciste a tu siervo San Benito, pues le levantaste a tan alto grado de Oración y contemplación que abstraído siempre de sus potencias, no parecía estar en sí sino solo en Ti, pues el fuego de tu amor, que subía a su esfera y levantaba su cuerpo por los aires, como si fuera ligera ave, y olvidado aun de su aliento, permanecía en ellos los días enteros y las noches, yo te pido me concedas el que olvidado yo de lo terreno, solo tenga mis regalos y delicias en Ti, tu solo eres quien puede ahuyentar sus deseos, para que así pueda volar a veros, libre de las prisiones de la carne, en la eterna morada de tu Gloria. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA QUINTO – 30 DE MARZO
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: CIENCIA INFUSA DEL SANTO
ORACIÓN
Dios y Señor infinito en atributos y perfecciones, en quien se encierra todo lo secreto y oculto de la más encumbrada sabiduría: yo te confieso, Padre Eterno, y te alabo, porque ocultaste estos secretos a los sabios y prudentes del mundo, y los revelaste a los párvulos que el mundo tiene por despreciados, y también porque entre todos se los comunicaste tan a tan manos llenas al más humilde y santo lego San Benito de Palermo que sin saber escribir ni leer, explicaba tan altamente todos los Misterios más ocultos de nuestra Santa Fe, y los punto más delicados de las Escrituras, siendo pasmo y admiración de los Maestros más graduados del mundo, al ver tanta ciencia y juntamente profecía en uno al parecer, tan flaco instrumento: y te pido, que pues el principio de la sabiduría es tu santo temor, me des que yo aprenda con perfección este principio, para que pueda alcanzar su fin, que es tu santo amor, en el cual persevere por los siglos de los siglos. Amén.
       
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SEXTO – 31 DE MARZO
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: HUMILDAD PROFUNDA DE SAN BENITO DE PALERMO
ORACIÓN
Señor mío Jesucristo, Cordero manso y humilde, que con tus palabras y ejemplos enseñaste a los hombres la verdadera humildad del corazón: yo os doy muchas y rendidas alabanzas por lo singular que en esta virtud le hiciste al glorioso San Benito de Palermo, pues siendo un Santo, que aunque Negro, era el blanco de los cariños de todos, se humillaba tanto que se tenía por el más miserable pecador de cuantos había en el mundo, de modo que no se hallaba contento si no se hallaba despreciado y abatido de todos; y no contento de los desprecios comunes, buscaba estratagemas para ser despreciado en las publicidades en que se hallaba; concédeme, oh Maestro de la humildad, que a imitación de este Santo, me humille y abata con un perfecto conocimiento de mis culpas, para que de este modo llegue a gozar la corona prometida a los humildes de corazón en vuestra Gloria. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SÉPTIMO – 1 DE ABRIL
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: RIGUROSA PENITENCIA DEL SANTO
ORACIÓN
Oh Dios infinito y misericordioso Señor, que por tu mucha piedad quisiste enriquecer a tu Esposa la Santa Iglesia con el precioso riego de tu Sangre, vertida a fuerza de tan crueles azotes y tormentos como sufriste en tu Santísima Pasión, y quisiste que en tan crueles tormentos te imitase tan vivamente tu fidelísimo imitador San Benito de Palermo, quien teniendo tan poca compasión de su cuerpo, le traía siempre atormentado con tan crueles cilicios y disciplinas que apenas se veía su color negro, por las muchas y grandes llagas que en sus virginales carnes le dejaban, y sus ayunos, así de comida como de sueño, eran tales que algunas veces se le pasaban muchos días y noches sin dar a la naturaleza el cortísimo alivio de una hora, y cuando raras veces lo daba, era sobre la dura y desnuda tierra: concededme, Dios mío, que a imitación de este penitente Santo, haga yo verdadera penitencia de mis culpas, para lograr el perdón de todas ellas, y el fruto de tu preciosa y derramada Sangre en el eterno descanso de tu Gloria. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA OCTAVO – 2 DE ABRIL
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: EXTREMADA POBREZA DE SAN BENITO DE PALERMO
ORACIÓN
Dios y Señor poderosísimo, que por el amor de los hombres quisiste nacer en un pobre y despreciable Pesebre, y vivir y morir con tanta pobreza, que aun la mortaja para enterrarte fue preciso se buscase de limosna, para enseñar a sus escogidos y engrandecerles con el riquísimo tesoro de la pobreza de espíritu, y entre otros muchos escogiste al glorioso San Benito de Palermo, a quien quisiste tan pobre y desvalido no sólo de las cosas temporales, sino también de la carne y sangre, que se podía llamar entre los pobres el pobrísimo: concédeme, oh Maestro de las virtudes, que en esta tan singular imite yo a este glorioso Santo, para que desafiado mi corazón de las cosas temporales, solo tenga su confianza, donde está su verdadero tesoro, que es en la Gloria. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA NOVENO – 3 DE ABRIL
Por la señal...
Acto de contrición.
      
MEDITACIÓN: VIRGINAL PUREZA DE SAN BENITO DE PALERMO
ORACIÓN
Esposo amantísimo de las almas puras, con las cuales tienes tus más tiernos y dulces coloquios, como se conoce cuánto amabas en mi abogado y Protector San Benito el cándido armiño de su pureza, pues se conservaba intacta y pura todo el tiempo de su vida, por lo cual mereció ser ángel en la pureza, y que estos soberanos espíritus le acompañasen en todos sus ejercicios y trabajos corporales haciendo sus oficios por él muchas veces, y también que los elementos le obedeciesen por lo bien concertados que traía los de su cuerpo, y que las Vírgenes en su muerte bajasen en lucidos escuadrones para acompañar su alma purísima en el camino de la Gloria: concédeme, oh Esposo amante, por los méritos de este portento de la gracia, el que yo viva siempre puro y casto en pensamientos, palabras y obras, para que así pueda volar a veros y gozaros en compañía de las vírgenes en vuestra Gloria eterna. Amén.
   
Ahora se rezará un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri, y hecha breve pausa, para pedir al Santo lo que cada uno necesitare. La oración y los Gozos se rezarán todos los días.

sábado, 25 de marzo de 2023

LOS “HERMANOS MAYORES” DE BERGOGLIO BUSCANDO CONVERTIR EL EVANGELIO EN DELITO (MIENTRAS EN UNA “UNIVERSIDAD PONTIFICIA” LE HACEN AL RABINO)

El 24 de Marzo, la licenciatura de Teología Bíblica de la Universidad Pontificia de Méjico celebró un séder (cena pascual judía), presentándola como su «modesta preparación para la Semana Santa que nos espera» (Fotos tomadas de la página de Facebook de la universidad):
Nos reunimos 18 comensales, facultad y alumnos de la licencia en Teología bíblica, con 2 que prestaron su servicio en el triclinio. Un ambiente de flor y canto, la algarabía sublime para festejar la liberación de la esclavitud en nuestra historia «sinagogal», eclesial, católica y personal (Éxodo 12-15), experiencia única para varios participantes, uniendo los dos Testamentos y la tradición de nuestros padres y madres en la fe.
   
Abundaba el ambiente festivo, perfumado por el cordero, la matza (pan ácimo), ensaladas de hierbas amargas y manzana, hummus, dátiles e higos, vino y sidra; las velitas iluminaban la mesa, el canto del rito pascual, el Halel y cantos judíos tradicionales irradiaban el corazón.
   
Se comenzó la Cena pascual judía, la Hagada para Pesaj, a las 19:00 horas, con un breve ensayo y repartición de las voces (en hebreo y en español), y a las 22:00 se concluyó con dos cantos y el brindis, lešanah haba’ah bîrûšalaim, «¡EL AÑO PRÓXIMO EN JERUSALÉN!», que tradicionalmente pone punto y aparte al sacramental de la Cena con alusión escatológica. Una admirable fiesta, tanto personal como pedagógica, y una modesta preparación para la Semana Santa que nos espera a la puerta de nuestra liturgia.
  
   
Usar ceremonias judías (cosa que entre los conciliares no es la juvenaliana rara avis in terris, pues en Italia, España y Brasil se han dado estos casos) es algo que está prohibido para los católicos, como quiera que por el Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario (acontecido precisamente un día como hoy, 25 de Marzo del año 33, y renovado incruentamente en el Santo Sacrificio de la Misa), las ceremonias y leyes de estos ya no son obligantes:
  • «Y después de un maduro examen, Pedro como cabeza de todos se levantó, y les dijo: “Hermanos míos, bien sabéis que mucho tiempo hace fui yo escogido por Dios entre nosotros, para que los gentiles oyesen de mi boca la palabra evangélica y creyesen. Y Dios que penetra los corazones, dio testimonio de esto, dándoles el Espíritu Santo, del mismo modo que a nosotros. Ni ha hecho diferencia entre ellos y nosotros, habiendo purificado con la fe sus corazones. Pues ¿por qué ahora queréis tentar a Dios, con imponer sobre la cerviz de los discípulos un yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Pues nosotros creemos salvarnos únicamente por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, así como ellos”» (Hechos XV, 7-11/Versión de Mons. Félix Torres Amat).
  • «Nosotros, pues, hermanos, somos los hijos de la promesa, figurados en Isaac. Mas así como entonces el que había nacido según la carne perseguía al nacido según el espíritu, así sucede también ahora. Pero ¿qué dice la Escritura?: “Echa fuera a la esclava y a su hijo; que no ha de ser heredero el hijo de la esclava con el hijo de la libre”, (Génesis 21, 10). Según esto, hermanos, nosotros no somos hijos de la esclava, sino de la libre; y Cristo es el que nos ha adquirido esta libertad. Manteneos firmes, y no dejéis que os opriman de nuevo con el yugo de la servidumbre de la ley antigua. Mirad que os declaro yo, Pablo, que si os hacéis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará. Además declaro a todo hombre que se hace circuncidar, que queda obligado a observar toda la ley por entero. No tenéis ya parte ninguna con Cristo los que buscáis la justificación en la ley; habéis perdido la gracia. Pues nosotros solamente en virtud de la fe esperamos recibir del espíritu la verdadera justicia o santidad que vanamente buscáis vosotros en las ceremonias de la ley» (Gálatas IV, 28-V, 5/Versión de Mons. Félix Torres Amat).
  • «[La Sacrosanta Iglesia Romana] Firmemente cree, profesa y enseña que las legalidades del Antiguo Testamento, o sea, de la Ley de Moisés, que se dividen en ceremonias, objetos sagrados, sacrificios y sacramentos, como quiera que fueron instituidas en gracia de significar algo por venir, aunque en aquella edad eran convenientes para el culto divino, cesaron una vez venido nuestro Señor Jesucristo, quien por ellas fue significado, v empezaron los sacramentos del Nuevo Testamento. Y que mortalmente peca quienquiera ponga en las observancias legales su esperanza después de la pasión, y se someta a ellas, como necesarias a la salvación, como si la fe de Cristo no pudiera salvarnos sin ellas. No niega, sin embargo, que desde la pasión de Cristo hasta la promulgación del Evangelio, no pudiesen guardarse, a condición, sin embargo, de que no se creyesen en modo alguno necesarias para la salvación; pero después de promulgado el Evangelio, afirma que, sin pérdida de la salvación eterna, no pueden guardarse. Denuncia consiguientemente como ajenos a la fe de Cristo a todos los que, después de aquel tiempo, observan la circuncisión y el sábado y guardan las demás prescripciones legales y que en modo alguno pueden ser partícipes de la salvación eterna, a no ser que un día se arrepientan de esos errores. Manda, pues, absolutamente a todos los que se glorían del nombre cristiano que han de cesar de la circuncisión en cualquier tiempo, antes o después del bautismo, porque ora se ponga en ella la esperanza, ora no, no puede en absoluto observarse sin pérdida de la salvación eterna» (Papa Eugenio IV en el Concilio de Florencia, Bula Cantáte Dómino, 4 de Febrero de 1442).
  • «La primera consideración es que las ceremonias de la ley mosaica fueron derogadas por la venida de Cristo y que ya no pueden ser observadas sin pecado después de la promulgación del Evangelio» (Papa Benedicto XIV, Carta Apostólica Ex quo primum témpore, 1 de Marzo de 1756).
  • «Y, en primer lugar, con la muerte del Redentor, a la Ley Antigua abolida sucedió el Nuevo Testamento (…) en el patíbulo de su muerte Jesús abolió la Ley con sus decretos (Ef. 2, 15) (…) y constituyó el Nuevo en su sangre, derramada por todo el género humano. Pues, como dice San León Magno, hablando de la Cruz del Señor, ‘de tal manera en aquel momento se realizó un paso tan evidente de la Ley al Evangelio, de la Sinagoga a la Iglesia, de los muchos sacrificios a una sola hostia, que, al exhalar su espíritu el Señor, se rasgó inmediatamente de arriba abajo aquel velo místico que cubría a las miradas el secreto sagrado del templo’ (Sermón 68, 3; en Migne, Patrología Latína 54, col. 374). En la Cruz, pues, murió la Ley Vieja, que en breve había de ser enterrada y resultaría mortífera…» (Papa Pío XII, Encíclica Mýstici córporis Christi, 29 de Junio de 1943).

Inclusive, los judíos hallarán motivo para protestar por esto, toda vez que en algunas fotos aparece una “religiosa” usando el talit (en hebreo טַלִּית, “cobertura”) el manto ritual que usan los judíos para orar. Esta prenda es solo para hombres, y en el “Muro de los Lamentos” es común que la policía destacada allí arreste a las mujeres que se atreven a usarlo en ese lugar.

Mientras, estos letrados y escribas conciliares desconocían esta noticia (fuente: INFOVATICANA):
PROPONEN EN ISRAEL UNA LEY QUE TIPIFICA COMO DELITO COMPARTIR EL EVANGELIO
Dos diputados del Knesset o parlamento israelí han presentado una propuesta de ley que convertiría en delito la evangelización.
  

No es que la propuesta tenga muchas posibilidades de salir adelante, pero muchos observadores han visto en la propuesta un síntoma preocupante de radicalización en el lugar, precisamente, donde nació y murió Jesucristo, llamado por los cristianos Tierra Santa.

Moshe Gafni y Yaakov Asher (foto), dos diputados del ultraderechista Unión judía en la Torá, presentaron un proyecto de ley la semana pasada que prohibiría cualquier intento de hablar de Jesús a la gente, bajo pena de prisión.

Para el gobierno de Benyamín Netanyahu, ya asediado por acusaciones de corrupción, sería una verdadera catástrofe que este proyecto tuviera algún apoyo, ya que uno de los grupos más cercanos al primer ministro fuera de Israel son precisamente los evangélicos en Estados Unidos, más de sesenta millones (seiscientos a escala mundial).

El ex embajador de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, Sam Brownback, quien sirvió durante la administración Trump-Pence, es el primer líder estadounidense en advertir públicamente que este nuevo proyecto de ley representa una amenaza masiva para la libertad de expresión, los derechos humanos y la libertad religiosa.

La legislación prohibiría todos los esfuerzos de personas de una fe que, de cualquier forma, quieran discutir o tratar de persuadir a personas de otras religiones para que consideren cambiar sus creencias religiosas actuales, so pena de incurrir en un delito castigado con un año de cárcel. Si la conversación es con un menor, la sanción sería de dos años de prisión.

EL VIAJE DE BERGOGLIO A CANADÁ, COSTOSO Y VILIPENDIADO

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
   

El viaje de Francisco Bergoglio a Canadá en Julio de 2022 para promocionar el bulo sobre las escuelas residenciales indígenas [que en todo caso su creación fue responsabilidad del gobierno canadiense] fue muy costoso, según ha descubierto The Canadian Press.
   
Le costó al gobierno canadiense al menos 55’972.683 de dólares canadienses [40’549.634,09 dólares estadounidenses]. Bergoglio hizo paradas en Alberta, Québec y Nunavut y se “disculpó” por el gran bien que las religiosas y los sacerdotes hicieron por los indígenas canadienses en las escuelas residenciales.
   
Ahora, el adulador Bergoglio está siendo vilipendiado.
   
Lori Campbell, vicepresidenta asociada de “Participación Indígena” en la Universidad de Regina, dice que la disculpa de Bergoglio fue «importante para muchos», pero el dinero podría haber sido mejor gastado.

viernes, 24 de marzo de 2023

LA CONJURA DE LOS JUDÍOS CONTRA JESUCRISTO

«Respondió Jesús: “En verdad, en verdad os digo, que antes que Abrahán naciera, yo existo
”. Al oír esto, cogieron piedras para tirárselas. Mas Jesús se escondió, y salió del templo» (San Juan VIII, 59. Evangelio del Domingo de Pasión).
   
Punto I – Habiendo Jesucristo resucitado a Lázaro, y siendo divulgada la fama del milagro, que fue el último realizado por Él, y el más estrepitoso, reservado hasta entonces para sus altísimos fines, hubo muchos judíos convertidos, reconociéndolo verdadero Hijo de Dios; pero habiendo también ido algunos a referir a los fariseos el crédito que por esto se hacía a Jesucristo; pronto estos se se unen en la casa de Caifás con los primados de la Sinagoga para conjurarse contra Él. En otras veces habían buscado matarlo: mas ahora van a llegar a una resolución deliberada.
   
Reflexión – No puede negarse, ni ocultarse la verdad del milagro, y lo que a estos impíos debería ser motivo de más admirar y venerar a Jesucristo, es su ocasión de más endurecerse, y enfurecerse por el odio implacable, que  contra Él alimenta. ¡Oh, a cuál término llega una malnacida pasión! Un punto es este, sobre el cual debo conscientemente reflexionar al meditar en la Pasión de Jesucristo. ¿Quién fue la ocasión de esta en el Juicio del Mundo? Una ciega pasión en aquellos jefes de la judeidad. ¿Quién fue la ocasión de la misma en el Juicio de Dios? Mis pecados: ¿y de dónde nace mi pecado, si no de mis internas pasiones, y principalmente de aquella que predomina en mí todos los afectos del corazón?
   
Coloquio – Al leer las Vidas de los Santos, se encuentra que todos han devenido Santos por haber llegado a mortificar sus pasiones: pero de estas mismas pasiones, de las cuales los Santos se han servido para hacerse Santos, ¿cuántas veces no me he servido peor que los judíos, para conjurar contra Vos, oh Dios mío? Vos me habéis dado las naturales pasiones a fin que yo prevalezca sobre ellas para ejercitarme en la virtud: y yo de ellas hago un fomento, e instrumento del vicio. En mi corazón, como en la Sala de Caifás, llamo de cuando en cuando a estas mis pasiones a consulta, y no se resuelve al final sino a maquinar contra Vos ofensas mortales. Ah, ¿qué remedio, o qué alternativa sería para mí? No hay sino Vos, que pueda en esto ayudarme, oh Dios mío: y por esto humildemente os suplico concederme esta Gracia, que me aproveche de la Pasión de Jesucristo para moderar talmente mis pasiones, que estén siempre sujetas a la razón y a la Fe, en obediencia a Vuestros Mandamientos. Son muchas, y son graves mis languideces, por mis muchas inclinaciones viciosas: mas Vuestra Sabiduría, Vuestra Misericordia, Vuestra Gracia es tanto más potente para ayudarme y confortarme en el Bien, que yo para precipitarme en el mal. Temo en mí más que todo a mi soberbia, puesto que esta no es por mí conocida; pero ah, contra esta, que es la raíz de todos los vicios, dadme luz y fuerza Vos, que sois el Maestro de la humildad, y el Director de los humildes.
   
Práctica – Para esto precisamente, que no conozco mi Soberbia, debo aplicarme a investigarla examinando cuáles sean en mí los pensamientos, los deseos, las intenciones, las palabras, y las mismas obras que estimo más virtuosas.
   
Punto II – La pasión predominante que mueve a los sacerdotes y los fariseos contra Jesucristo, es la envidia. Ellos ven que la gente admira Sus milagros, y corre tras Él: celosos pues de temer perder la estima y el afecto de los pueblos, no menos que sus pingües ingresos que de elloa recogen, por mera envidia sostenida por la codicia y la ambición, concordemente resuelven reparar sus perjuicios quitando del mundo al Hombre más santo del mundo.
  
Reflexión – ¡Gran mal que hace la envidia para ruina de las almas, y de todo el mundo! Ni tampoco las personas espirituales están exentas; y en cuanto se refiere a ella, no sin embargo se le pone remedio. Ella es tenida comúnmente como poco mal: por ende, no es temida, y no es casi advertida siquiera; y sin embargo de esta deriva insensiblemente nuestra eterna ruina. Examinémonos a nosotros mismos en los secretos retiros de la conciencia; y tal vez hallemos escondida esta inicua pasión, que a guisa de lenta fiebre nos debilita y consume. Ardientemente deseo en ciertos encuentro que en mi estado se tenga estima de mí; y si a veces sucede que alguno, o igual, o tal vez incluso inferior a mí sea más estimado, más  honrado o más amado que yo, ¿tengo dentro de mí disgusto o pesar? En sustancia de todo bien, cualquiera que sea, que tenga mi prójimo, ¿me alegro con haberlo querido, como si lo tuviese yo mismo? La caridad lo exige así y me obbliga: y todo movimiento del corazón que se opone a esta caridad, es un verdadero acto de envidia. Siendo esto así, ¿cómo estamos nosotros, alma mía, ante los ojos de Dios?
  
Coloquio – Yo temo, oh Dios mío, de la maldad de mi corazón: muchas veces me entristezco del bien ajeno: y me duelo en cambio, casi que mi tristeza sea un efecto del celo; ¿pero quién me asegura que no sea un acto de envidia tanto más fina, cuanto más recubierta? Vos véis, oh Señor, mi viciosa pasión con vuestros luminosos ojos, que penetran los profundos abismos del corazon: y aunque no hago caso, ni me acuso de ello, ni me aplico puntualmente a reprimirla. Mi ciega envidia me enceguece; y ¡oh infeliz que soy! Podría ser Santo con el ejercicio de la Caridad en alegrarme del bien ajeno, y quiero más pronto con la envidia del bien ajeno, amargarme, y precipitarme a imitación de los desgraciados judíos. Dios mío, que me enseñáis en Vuestra Santa Escritura, ser la envidia un vicio propio del diablo, que odia y persigue al hombre por sola ocasión del bien que Vos hacéis al hombre, concededme Vuestra ayuda para conocer, y aborrecer siempre más este pésimo vicio.
  
Práctica – Reflexionaré sobre la envidia en mis exámenes cotidianos; y hallándome culpable, me arrepentiré y acusaré, y propondré estar atento en las ocasiones, y resistir a sus primeros movimientos.
   
Punto III – En esta Asamblea de los pontífices y fariseos se aportan contra Jesucristo, como principal acusación, Sus milagros, y se dice: ¿qué hacemos nosotros en tolerar más a este Hombre hacedor de maravillas superiores a toda humana virtud? Se rememoran los ciegos iluminados, los enfermos sanados, los muertos resucitados, y tantos otros prodigios conocidos para beneficio del público: y por todo esto, que debía obligarlos a tener a Jesucristo por el Mesías predicho antes por los Profetas, infieren que es necesario hacerlo morir.
   
Reflexión – ¿Se ha oído jamás que para ajusticiar a alguno se hiciese proceso de sus buenas obras? Así se hizo con Jesucristo, juzgado reo por sus evidentes milagros. Obsérvese la  ceguera de estos. Deseaban y rezaban que viniese el Mesías: y habiendo Él venido con todas las señales a hacerse conocer, Lo rechazan, y tratan con frenética furia arrancarlo del mundo. He aquí una imagen de aquello que también yo practico. Deseo y oro para tener la Humildad, la Caridad, la Paciencia y la Virtud necesarias para mi eterna Salvación: y cuando Dios me concede la gracia, mandándome las ocasiones, inspiraciones y auxilios para actualmente ser humilde, caritativo, paciente, etc., ¿qué hago? Rechazo aquella ocasión, resisto la inspiración, y desprecio el Divino auxilio, semejante en todo a aquellos réprobos, que a la beneficencia celestial son ingratos y rebeldes. Querían los judíos un Mesías que viniese a salvarlos, sin perjudicar ni sus mundanos intereses, ni a sus profanos apetitos: y así también yo quiero que se me conceda salvarme, pero sin ahogar mis concupiscencias y las inclinaciones viciosas.
  
Coloquio – ¿Qué decís de mí, oh Dios mío? ¿No soy como el judío en mis quiméricas ideas de querer un Salvador que me salve a mi manera? ¿Y que él me conceda las virtudes sin que yo abandone mis vicios; y me dé el Reino de los Cielos sin hacerme violencia desprendiéndome de mí mismo y del mundo? Dios mío, haced que sean conocidas por mí vuestras misericordias y vuestras gracias; y sea también conocida por mí mi malicia, que es plenamente conocida por Vos. Yo no deseo conocerla sino para deponerla y enmendarla con esfuerzos prácticos en desprecio de las dificultades y repugnancias de los sentidos. Sed Vos, Señor, quien me prevenís y me excitáis a haceros esta súplica: ¿y abandonaréis Vos a quien viene así a rogaros con Vuestro beneplácito en Vuestro Nombre? Esto es lo que humildemente os ruego, que no abuse para condenarme de las gracias y los medios que me dáis para salvarme. Es imposible que yo me salve en una manera diferente de aquella que me fue enseñada; y esta es que yo abrace con firme resolución el seguir a mi Señor Jesucristo en Sus doctrinas y en Sus ejemplos. Oh Jesús, que fuisteis reprobado por los judíos, sed de mí siempre amado, adorado e imitado.
  
Práctica – No podré excusarme en el Divino Tribunal de no haber practicado la virtud por haberme faltado la gracia. Mi propia acedia me hará reo, y como perezoso e infiel seré juzgado digno de los tormentos eternos.
   
Punto IV – Lo que se aduce por los sacerdotes contra Jesucristo es que si se Le deja vivir, todos creerán en Él, y vendrán después los romanos y devastarán la nación. Pero mientras que por unos y otros se exagera la situación, se alza el Primado de los políticos Caifás, y con un reproche a todos, que son charlatanes ignorantes, concluye ser este el principal motivo de hacer morir a Jesucristo, porque es expediente que muera para el bien público. No se ha de atender, dice, ni a la Inocencia, ni a la Justicia, ni a la Ley: sino que se hará aquello que más nos conviene y nos viene en cuenta: y ni bien había dicho esto, que todos se rinden a su parecer, y con los ficticios pretextos de celo se establece la fatal conjura.
  
Reflexión – Se reflexiona cómo al deliberar en esta Causa de Jesucristo se dejan a un lado la Conciencia y el Temor de Dios: y no se tiene la mira sino en los intereses y respetos humanos. Si estos hubiesen indagado la Verdad, les convenía absolutamente haber creído en el Mesías: pero por el amor que le tienen a la vanidad, Lo repudian, y conspiran contra Su Persona: y luego de ello se deriva la pérdida de los bienes temporales y eternos. ¿No es esto lo que precisamente también hago? En el momento en que me domina alguna pasión, me parece siempre tener en todo razón; y toda probabilidad no más que aparente, es para mí convincente, si es favorable al genio. Aun, cada vez que peco, busco lo que complace a mis apetitos sensibles, y estimando serme más ventajoso, ora un puntillo, ora un gusto, ora un mezquino interés, conjuro propiamente con mis pasiones a la muerte del Humanado Hijo de Dios. Yo amo demasiado a mí mismo al amar demasiado las comodidades y satisfacciones de mi vida temporal; siendo mi amor propio, que me encanta y me enceguece, y me ocasiona todo mi mal, ¡cuál miseria, que doquiera voy, tengo siempre conmigo el mayor de mis enemigos, que es el amor de mí mismo!

Coloquio – ¿Pero dónde tengo el juicio? ¿Dónde la Fe, oh Dios mío, para estimar que me sea más expediente un vano placer que Vuestra santísima Gracia y mi eterna Salvación? ¿Qué me aprovecha toda terrena consolación, si esta es con Vuestra ofensa, y con detrimento de mi alma? ¿Es él conveniente para mí gozar aquí unos momentos, y padecer en el más allá los eternos tormentos? Dadme un espíritu recto, cauto y fuerte, oh Dios mío, para dirigirme siempre con esta gran verdad, que no puedo encontrar nada mejor y más conveniente para mí, que en Vos solo, mi Sumo Bien y mi todo en el tiempo y en la Eternidad.
  
Práctica – Reflexionaré en qué cosas tengo particular genio o aversión; siendo fácil que en estas con una falsa opinión me engañe. Dios juzgará las teologías que formo a mi modo.
   
Punto V – Aquel Concilio de los jefes de la Sinagoga era un conventículo de malignidad contra la vida del Supremo Señor y Salvador del mundo, como había predicho el Profeta: precisamente no se determinó en él cosa alguna, que non fuese antes decretada en el Cielo. Dijo Caifás ser conveniente que muera un Hombre por la salvación del pueblo: y esto mismo precisamente fue establecido por los eternos Decretos de Dios: siendo sin embargo por divina sentencia condenados a muerte todos los hijos de Adán, no había otro modo para liberarlos y salvarlos sino que muriese un Hombre-Dios por ellos. Así dijo Caifás con intenciones perversas: pero su malicia sirvió a los altos designios de la Divina Sabiduría, y no se ejecutó sino aquello que en la Eternidad ya se había concluido.
  
Reflexión – Reflexiona, Alma mía, comó para Jesús todo es conocido, y lo que se trata en el mundo contra Él, y lo que se estableció en el Cielo; y oh, ¡con qúe sumisión Él se humilla profundamente para adorar la Justicia de Dios en la injusticia de los hombres, ejercitando su Corazón en los actos de las más sublimes virtudes! Señalado ejemplo para mí en la obligación que tengo de imitarlo. Sabiendo yo me despecho, me lamento y me indigno porque o de mí se habla, o me parece hacérseme agravio: y cuando cualquier adversidad me sucede, me entristezco y perturbo. ¿De dónde esto? No de otra cosa sino de mi vivir desconsiderado, no acordándome de levantar los ojos para considerar que todo ocurre por una justa y secreta disposición de Dios.
  
Coloquio – Dios mío, Dominador de la virtud, imprimid fuertemente en el alma esta verdad de la Fe, que es la de adorar vuestra Justicia y vuestra Misericordia en todo lo que es dispuesto por Vos. Ahora propongo humillarme ante vuestra Omnipotencia y someterme en todo. Así debo, y así quiero hacer: y temo solamente que esté por faltar la costancia en mantener lo que propongo. Conozco mi inestabilidad por una infinidad de experiencias: pero ¡ah!, soccorredme Vos con la fuerza de vuestros auxilios. En las cosas que me sucedan, o disgustosas al genio, o trabajosas al sentido, haced que yo las reconozca por Vos, a fin que las reciba con humildad y reverencia. Hacedme creer que son ordenadas por vuestra Misericordia, a fin que las soporte con virtuosa paciencia: y hacedme también siempre esperar en Vos, cuando también en los trabajos tenga que dejar la vida.
  
Práctica – A imitación de Jesucristo, extraeré bien del mal, y amaré a quien me odia, oraré por cualquiera que me ofende, y bendeciré al Señor en las ocasiones de impacientarme.
  
FRAY CAYETANO MARÍA DE BÉRGAMO (en el siglo Marcos Migliorini Maffeis) OFM Cap., Pensieri ed affetti sopra la Passione di Gesù Cristo per ogni giorno dell’anno, ricavati dalla Divina Scrittura e dai Santi Padri (Pensamientos y afectos sobre la Pasión de Jesucristo para todos los días del año, recabados de la Divina Escritura y de los Santos Padres), tomo I, págs. 25-41. Roma, Imprenta de Arcángel Casaletti, 1738, con permiso del Superior.

DE UN INTENTO DE APOLOGÉTICA A PARTIR DE UNA MINIATURA

Algunos modernistas, en su intento de defender la “comunión en la mano”, han usado como evidencia la miniatura siguiente:
   

La miniatura corresponde al Códice Purpúreo griego de Rossano (manuscrito uncial Σ ó 042) folio 3 verso. En ella se ve a los Apóstoles recibiendo de manos de Cristo la Comunión bajo la especie del pan haciendo inclinación (en los ritos orientales, la comunión no se recibe de rodillas). Postura ídem para el cáliz, como se ve en el folio 4 recto.
  

Hablemos del códice como tal. Si bien se discute su procedencia (es probablemente de origen sirio, aunque algunos han dicho que fue hecho en Capadocia, Constantinopla, Palestina o Alejandría), su fecha de creación (entre los siglos V y VII; el consenso general es de mediados del siglo VI por el uso de la mayúscula uncial), y cómo llegó a Rossano (unos dicen que lo trajeron los monjes basilianos salvándolo de la iconoclasia imperante en la Constantinopla del siglo VII, otros que durante la estadía de la princesa Teófano Esclero en Rossano de camino al Sacro Imperio –Teófano se casó con el emperador Otón II “el Rojo”–), lo cierto es que por su técnica de teñir el pergamino en púrpura de orceína (polvo extraído de los líquenes urzella, y sustituto de la púrpura de Tiro) y las letras en oro y plata (moda que criticaba San Jerónimo con bastante dureza), este códice, mezcla de evangeliario (contiene solo los evangelios de San Mateo y de San Marcos –excepto los versos 14-20 del capítulo XVI–; los de San Lucas y San Juan no llegaron a nuestros dias) y de concordia (cada miniatura está acompañada por pasajes del Antiguo Testamento) estaba destinado al emperador. De otra arista, es oportuno acotar que Rossano, hasta 1642, seguía la liturgia bizantina (en su territorio se encuentra la abadía griega de Grottaferrata), adoptando entonces el rito latino.

El códice fue hallado en la sacristía de la catedral de Santa María Aquerópita de Rossano en 1831 por el canónigo Scipione Camporota (dándole la actual numeración a las páginas iluminadas) y en 1846 el periodista y escritor Cesare Malpica habló de él en su libro de viajes “La Toscana, Umbría y la Magna Grecia”, pero fue a partir de 1879 con los historiadores y teólogos luteranos alemanes Oscar von Gebhardt y Adolf von Harnack que atrajo la atención de los eruditos a nivel mundial, dándole el nombre por el que actualmente se conoce (“Evangeliórum Codex Græcus Purpúreus Rossanénsis”). Un estudio sobre sus 14 folios miniados fue publicado por Arthur Haseloff en 1898, y en 1907 el arquitecto Antonio Muñoz presenta las miniaturas con sus textos griegos.

A lo que queremos llegar es que las miniaturas representan la Comunión según como se realizaba en aquel tiempo en la tradición de Antioquía, pero de ahí a decir que era habitual la comunión en la mano hay mucha diferencia y deshonestidad intelectual. Aunque San Basilio Magno dijo que esto se podía tolerar en tiempos persecución, la práctica general era y es recibir la Comunión en la boca de manos del sacerdote, y había la excomunión contra quienes se obstinaban en mantener la práctica contraria (I Concilio de Zaragoza, canon 3.º –confirmado por el I Concilio de Toledo, canon 14–; I Concilio de Ruan, canon 2.º; Concilio Quinisexto de Constantinopla, cánones 58 y 101).

Otros han llegado a citar la Catequesis Mistagógica de San Cirilo de Jerusalén (o más bien, de Juan II de Jerusalén –que era origenista y criptoarriano–) o las Constituciones Apostólicas de origen siríaco y a cuatro siglos de distancia de los Apóstoles, aun cuando es un argumento endeble y que el mismo Dom Henri Leclercq que presenta ese texto como «una exacta representación de la costumbre de las grandes Iglesias de Siria», afirma antes que «… una liturgia fantasiosa. Ella no procede ni está destinada sino a distraer su autor; no es una liturgia normal, oficial, perteneciente a una Iglesia determinada» (Dictionnaire d’archéologie chrétienne et de liturgie, vol. III, parte II, cols. 2749-2750).
   
Y en dado caso, es oportuno recordar que en el contexto de la Última Cena y la institución del Santo Sacrificio de la Misa, los Apóstoles no eran laicos, sino SACERDOTES, porque Nuestro Señor Jesucristo los ordenó como tal antes para este propósito.
   
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Inclusive, llegan a citar un himno de comunión del rito caldeo, como en este caso:
    
   
Aun cuando de entrada es un argumento rebuscado, es desafortunado e improcedente usar un rito oriental y que no ha llegado intacto a nuestros días como es el caso del rito caldeo (cuya anáfora de Addai y Mari fue modificada hacia el año 650 por el patriarca nestoriano Ishoʿyahb III, y desde entonces no ha tenido las palabras de la Consagración) cuando el tema discutido es en el Rito romano, el rito primario de la Iglesia Católica ROMANA, es memester responder a él.
  
Si se cita un himno de San Efrén de Siria, hay este otro que también es dél, donde presenta el ascua encendida de la visión de Isaías Profeta como símbolo eucarístico: «El serafín no tocó el ascua con los dedos, / La tocó solamente la boca de Isaías. / El serafín no la sostenía, e Isaías no la comió, / pero Nuestro Señor nos ha dado ambas» (Himnos sobre la Fe, 10:10).
  
Finalmente, acontece que Simón Eshaki es de la eparquía caldea de San Pedro Apóstol para el Oeste de Estados Unidos, la única que acogió y conserva la reforma del rito caldeo de 2006 por el patriarca Mar Manuel III Dely (que duró ¡solo ocho años!, porque su sucesor Mar Luis Rafael I Sako la abrogó en 2014 siguiendo el capítulo 39 del Sínodo para Oriente Medio de 2010). Y el vídeo de 2016 demuestra que los ritos orientales (que tanto se oponían antes del Vaticano II a la “latinización”) ahora han caído en la “novusordización”. Conclusión: REFUTADO.
  
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Bastan estos dos casos para mostrar cuán bajo caen los conciliares en su intento desesperado de hacer apologética para sus prácticas modernistas. Y lo peor de todo, es que se creen sus mismas patrañas y pregonando que son estudiados y doctores de teología, o egresados de institutos diocesanos. Mejor que vayan a pedir el reembolso.