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jueves, 26 de marzo de 2026

DE LA BIOLOGÍA AL MODERNISMO, POR QUÉ MUCHOS (AUN LOS MÁS PREPARADOS) CIERRAN LOS OJOS

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.

Un artículo reciente titulado “Motivated Irrationality: Why Even Smart People Swallow Crackpot Ideas” (Irracionalidad motivada: Por qué incluso las personas inteligentes aceptan ideas descabelladas), escrito por la periodista y ensayista Terrell Clemmons y publicado en la revista Science and Culture, ofrece varias reflexiones útiles sobre por qué muchas personas hacen la vista gorda ante situaciones que tienen la capacidad de abordar. Obviamente, no debemos generalizar, pero muchos aspectos de la evaluación son difíciles de negar.

Análisis en profundidad: Irrazonamiento motivado
Terrell Clemmons, basándose en algunos principios clásicos, explora una paradoja moderna: ¿por qué personas instruidas, racionales y de alta inteligencia terminan apoyando tesis que desafían la lógica o la evidencia empírica? La tesis central es que la irracionalidad no es un defecto del “motor” (la inteligencia), sino una elección deliberada del “conductor” (la voluntad).
   
1.º Algunas reflexiones de Jay Budziszewski
La autora se basa en el pensamiento de Jay D. Budziszewski, profesor de filosofía y gobierno en la Universidad de Texas. Budziszewski sostiene que no solo somos seres racionales, sino también seres dotados de principios morales y evidentes que «no podemos dejar de conocer».
  • Negación de la verdad: Cuando la verdad se vuelve incómoda (porque condena nuestro estilo de vida o nuestras ambiciones), la mente entra en “huida”.
  • La “escisión” mental: El individuo debe invertir una enorme energía intelectual para suprimir lo que sabe que es verdad, creando teorías complejas (las “ideas descabelladas”) para justificar su postura.
2.º El mecanismo de “racionalización”
Clemmons describe una reacción en cadena psicológica:
  • Acto: Cometemos una acción que nuestra conciencia condena.
  • Malestar: Sentimos una sensación de culpa o inconsistencia.
  • Justificación: En lugar de admitir el error, inventamos una narrativa que justifique que nuestra acción fue correcta.
  • Endurecimiento: Para mantener viva esa mentira, debemos adoptar toda una cosmovisión que la respalde, volviéndonos hostiles hacia cualquiera que proponga la verdad original.
3.º El caso emblemático de Richard Lewontin
Uno de los pasajes más críticos citados por el autor se refiere al mundo académico. Clemmons cita al biólogo evolutivo de Harvard, Richard Lewontin, quien en un famoso ensayo admitió una especie de “dogmatismo científico”. Lewontin explicó que muchos científicos aceptan explicaciones materialistas incluso cuando son contraintuitivas o no están demostradas, no por rigor científico, sino por un compromiso a priori. El temor, escribió Lewontin, es el de “dejar entrar un pie divino”. Esto demuestra que la irracionalidad puede ser una protección ideológica contra conclusiones indeseadas.

4.º Estrategias para mantener la irracionalidad
Según el material citado por Clemmons, para seguir creyendo en ideas absurdas sin volverse locos, las personas inteligentes utilizan tres tácticas:
  • El ruido: Llenando tu vida de distracciones, entretenimiento y activismo para que nunca estés solo con tus pensamientos.
  • El grupo: Rodearte exclusivamente de personas que comparten la misma “locura”, creando una cámara de eco que normaliza lo absurdo.
  • El ataque: Atacar o ridiculizar a cualquiera que les recuerde la verdad que intentan ignorar.
Conclusión de la autora
Terrell Clemmons concluye que no existe una “cura” intelectual para la irracionalidad motivada, porque no se trata de un problema de falta de información, sino de voluntad. Solo cuando un individuo está dispuesto a seguir la verdad “adondequiera que conduzca”, incluso a costa de su orgullo o sus hábitos, la razón vuelve a funcionar correctamente.

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+Jorge de la Compasión (Autor del blog)

Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)