Durante la Cuaresma de 2026, la instalación “Trauerfetzen” (Traje de luto) del “artista” vienés Jakob Kirchmayr se puede ver en la catedral de San Santiago en Innsbruck (Austria) como velo cuaresmal*.
La obra consiste en 20 telas de algodón quemadas, tratadas con humo, frotadas con cenizas, tierra y carbón y desgastadas por la lluvia cosidas juntas en una estructura de 140 metros cuadrados suspendida con una cuerda dentro del espacio de la catedral.
La diócesis de Innsbruck es arruinada por el obispón/artista frustrado Hermann Glettler Schartner Comm. l’Emm., cuya cuenta personal de Instagram presentó la puesta en escena y explicó de esta forma:
«El fruncido y arrugado de las telas ha creado una obra de arte con una cualidad escultórica. Domina el espacio a la vez que se aleja, flotando ante nosotros como un cuerpo frágil y herido. Y nos conmueve con sus evidentes marcas de herida.¿Son estas las grandes amenazas apocalípticas de nuestro tiempo que presenciamos indirectamente aquí? ¿El potencial destructivo que puede incendiarlo todo? ¿O vemos lo que queda de las sábanas en las casas y hospitales devastados por la guerra? No lo sabemos. Parecen ser telas de añoranza, un anhelo de encontrar refugio de nuevo, donde sea y con quien sea. “Nuestro mundo parece haber llegado a un punto de inflexión, y debemos tener cuidado de que nuestra sociedad no se desintegre como resultado”, dice Jakob Kirchmayr, y añade, señalando la tela: “Quizás un signo de esperanza, porque las muchas reliquias que dejó el fuego destructor se han cosido en una sola entidad: las costuras como cicatrices en las heridas”. ¿Un nuevo comienzo después del incendio?».
Y en la iglesia de San Nicolás, esa misma función la cumplirá „Planetares Blau“ (Azul Planetario), un avión en azul marino de diatomeas (fitoplancton) hecho por un un tal Thomas Feuerstein.
****
Esto cuatro días después de haber asistido a la presentación del espectáculo musical “Sister Act” en el teatro junto al lago de Paznaun. Finalizada la función, compartió con los actores y bailó con “Ramona”, el actor principal.
Glettler describió la obra como «una historia conmovedora de transformaciones asombrosas. Trata sobre las “hermanas” que encuentran una mayor libertad, una iglesia que recibe una sorprendente actualización y, en definitiva, una historia que honra a quienes han dedicado sus vidas a servir al prójimo en nombre de Dios».
“Sister Act” (conocida en Hispanoamérica como “Cambio de Hábito” y en España como “Sister Act: Una monja de cuidado”) es una ¿duología? cómica protagonizada por la actriz Whoopi Goldberg en los años 1990 que trata de (destripe de película de hace 35 años) cómo Deloris Wilson (cantante de un cabaret en Reno, Nevada bajo el nombre artístico “Deloris VanCartier” y amante del mafioso Vincent LaRocca) se refugia en el convento de clarisas Santa Catalina en un barrio bajo de San Francisco como parte del Programa de Protección de Testigos luego de declarar haber presenciado un asesinato ordenado por su amante, con quien rompe al saber que es un hombre casado. En el convento, bajo la identidad de la hermana Mary Clarence, asume como directora del coro y adapta los himnos a las modas de la época, ganando fama y popularidad entre la gente, pero también la aversión de la superiora y que la banda de LaRocca la secuestre, secuestro del cual las monjas la rescatan a tiempo para presentarse ante Juan Pablo II, que viajó a Estados Unidos nada más para oírla. Un año después, en la secuela “Sister Act 2: Back in the Habit” (conocida en Hispanoamérica como “Cambio de Hábito 2: De vuelta al convento” y en España como “Sister Act 2: Más locura en el convento”), las monjas vuelven a contactarla para ofrecerle asumir como profesora de música en la escuela parroquial San Francisco (donde Deloris estudió cuando era niña) y salvarla así del cierre que el administrador buscaba obtener de la archidiócesis para retirarse temprano.
La serie fílmica es una alegoría del efecto que tuvieron las reformas del Concilio Vaticano II en ambientes tradicionales como un convento de clausura. La acogida inconsiderada de las reformas liberales so pretexto de “abrirse al mundo” tuvo como consecuencia no la conversión del mundo, sino la “mundanización” de la institución eclesiástica y la destrucción de lo sagrado, hasta el punto de ser irreconocible para los que conocieron la Iglesia en el pasado.
CUESTIÓN ÚNICA
* El velo cuaresmal (“Fastentuch” en alemán; “Velum quadragesimále” en latín) es un lienzo que se colgaba del coro separando el presbiterio del resto de la iglesia luego del Oficio de Completas del primer domingo de Cuaresma, como un ejercicio de penitencia para la congregación, dado que no veían la misa, sino que solo podían oírla. Desde 1976, con la campaña de colectas de la caridad alemana “Miséreor”, esta costumbre alemana proveniente de Armenia (en el rito armenio, el velo se extiende en las completas del sábado antes del primer domingo de la Gran Cuaresma, y la Divina Liturgia se celebra detrás de él, y los fieles no comulgan), que decayó durante el siglo XVIII (aunque la revuelta protestante contribuyó grandemente a su declive, dado que el monje maldito Martín Lutero lo calificó de “charlatanería”) retornó “aggiornada” a las iglesias del área germano-hablante. Un ejemplar de 1560 se conserva en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Villoslada de Cameros (La Rioja, España)








No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios deberán relacionarse con el artículo. Los administradores se reservan el derecho de publicación, y renuncian a TODA responsabilidad civil, administrativa, penal y canónica por el contenido de los comentarios que no sean de su autoría. La blasfemia está estrictamente prohibida, y los insultos a la administración constituyen causal de no publicación.
Comentar aquí significa aceptar las condiciones anteriores. De lo contrario, ABSTENERSE.
+Jorge de la Compasión (Autor del blog)
Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)