En su juenta personal de Substack, el periodista estadounidense Phil Lawler publicó una compilación de citas y recortes sobre la Compañía de Jesús por el fallecido presbítero jesuita Paul Vincent Mankowski Otorepec, quien por años fue publicando bajo el pseudónimo de “Diógenes” en Catholic Culture:
Los superiores jesuitas y la renovación de la vida jesuita.
Las siguientes citas hablan por sí solas. Fueron recopiladas y cotejadas por un amigo jesuita, ya fallecido (mis fieles lectores probablemente ya lo adivinarán…), quien consideró que debían hacerse públicas. Las publico ahora para honrar su intención. - PFL
«El fervor que caracterizó nuestros inicios, manifestado en Ignacio y en sus amigos en el Señor, debe ser también evidente en nuestro presente. El Padre [Jerónimo] Nadal, hablando en nombre de los primeros jesuitas, señaló que la Compañía es una luz que emana de Cristo. Llena nuestro ser, despierta fuertes deseos y nos impulsa a trabajar por la salvación de todos en una misión recibida del Vicario de Cristo en la tierra» [Alocución introductoria del Padre General Peter Hans Kolvenbach Domensino SJ a la Congregación de Procuradores, 17 de Septiembre de 1999].
«[El exseminarista jesuita John] Bollard también declaró en entrevista con “60 Minutos” que, durante sus siete años como jesuita, al menos 12 sacerdotes le hicieron insinuaciones sexuales indeseadas y lo invitaron a frecuentar bares gay. Al principio, se abstuvo de denunciar las insinuaciones, según dijo, por temor a poner en peligro su futuro en la orden. Cuando Bollard presentó sus quejas al provincial jesuita en California, el padre John Privett Arena, estas fueron ignoradas, según él. Dijo que Privett le dio una taza de café con la inscripción “sin quejas” y le pidió que firmara un documento que eximía a los jesuitas de responsabilidad legal» [Pam Schaeffer, en National Catholic Reporter, 17 de Diciembre de 1999].
«Hoy, el jesuita es un hombre cuya misión es dedicarse por completo al servicio de la fe y a la promoción de la justicia» [XXXII Congregación General, “Nuestra misión hoy”, §41].
«Espero que ahora tengamos un impulso en el Congreso que nunca permitirá que [una enmienda provida] se convierta en ley. He recibido regularmente excelente información de su organización y seguiré contando con Vd. y sus colaboradores» [Carta del P. Robert Frederick Drinan Flanagan SJ al presidente de la Liga de Planificación Familiar de Massachusetts, 5 de Agosto de 1974, citada por Mary Meehan, Our Sunday Visitor, 8 de Septiembre de 1996, pág. 9].
«De igual manera, debemos recordar el pecado de quien fue al infierno por un solo pecado mortal. Consideremos también a innumerables otros que se han perdido por menos pecados que los que yo he cometido. […] Entablad una conversación con Cristo nuestro Señor. Acordaos de quienes están en el infierno: algunos fueron allí porque no creyeron en la venida de Cristo; otros, aunque creyeron, porque no guardaron los mandamientos» [San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, §§52, 71]
«Sin embargo, quisiera corregir un punto. Cuando me preguntaron qué aportan los jesuitas al Boston College, respondí que Ignacio y los primeros jesuitas solían decir que su propósito era “ayudar a las almas”. Su reportero me oyó decir “ayudar a salvar almas”, una diferencia pequeña pero importante. […] El impulso ignaciano no es salvar a las personas de su condición, sino ayudarlas a comprender su verdadero significado» [Joseph Appleyard Butler SJ, rector de la comunidad jesuita del Boston College, carta al editor del Boston College Observer, Noviembre de 1996].
«En los años posteriores a los votos perpetuos, el jesuita ordenado experimenta todas las presiones y complejidades del ministerio sacerdotal en la Compañía: probablemente se verá involucrado en un ministerio que le impone exigencias constantes y agotadoras» [XXXIV Congregación General, “Identidad jesuita y sacerdocio ministerial”, §189].
«Tres sacerdotes jesuitas comparecieron hoy ante el tribunal acusados de agresiones indecentes contra exalumnos de uno de los principales colegios públicos católicos del país. Los delitos se cometieron presuntamente en el Stonyhurst College y el colegio preparatorio asociado St. Mary’s Hall, cerca de Clitheroe (Lancashire), en las décadas de 1970 y 1980. El padre Joseph Dooley, de 79 años, residente de Green Park, en el centro de Londres; el padre Clifford Taunton, de 82 años, residente de Winckley Square, (Preston, Lancashire); y el padre George Earle, de 73 años, exsuperior provincial de los jesuitas ingleses, comparecerán ante los magistrados en Blackburn esta mañana» [Newswire (Reino Unido), 25 deJjunio de 1999].
«Tales hombres deberían ser nombrados superiores y gozar de buena reputación y autoridad entre sus súbditos» [Normas Complementarias, 340].
«Amaba a la Compañía de Jesús y, según él, los hitos más importantes de su vida fueron su ingreso, sus primeros votos, su ordenación y sus votos perpetuos. […] En Septiembre de 1990 le diagnosticaron VIH positivo. Convivió con la noticia de esa bomba de relojería e incluso aceptó ser superior y párroco interino de la parroquia del Gesù de Miami durante los dos últimos años de su vida activa» [Obituario del P. George P. Casey Kreutzer SJ, en Wisconsin Province News, Septiembre-Octubre de 1994].
«No publicamos este decreto porque consideramos que la infidelidad en la castidad está muy extendida en la Compañía de Jesús. Al contrario, estamos convencidos de que, a pesar de los desafíos y las pruebas de estos años, la fidelidad en la castidad caracteriza la vida de la Compañía hoy como la ha caracterizado en el pasado» [XXXIV Congregación General, “La castidad en la Compañía de Jesús”, §228].
«Cinco mujeres dieron una conferencia de prensa el 20 de Abril para declarar que su tío, el padre jesuita William J. Walsh, abusó sexualmente de ellas cientos de veces cuando eran niñas. […] Las mujeres, todas hijas de la hermana de Walsh, tienen ahora entre 44 y 54 años. La mayoría afirmó que el abuso comenzó cuando tenían 5 ó 6 años y continuó hasta los 11, 12 ó 13. Las hermanas dijeron que cada una creció pensando que solo ella había sido abusada» [Artículo no firmado del National Catholic Reporter, 1 de Mayo de 1998].
«Sería irrazonable que los jesuitas itinerantes esperaran que la gente local percibiera su conducta como se entendería en su tierra natal» [XXXIV Congregación General, “La castidad en la Compañía de Jesús”, §255]
«En esta carta, el padre Walsh reveló sus pervertidos pensamientos sobre una niña china ciega de 3 años que vivía en un orfanato chino. El padre Walsh habló de su atracción por ella y de sus pensamientos sexuales mientras la observaba mientras la bañaban» [Susan Lansdale Peters, sobrina de Walsh, citada por CNN, 28 de abril de 1998]
«El respeto a la dignidad de la persona humana, creada a imagen de Dios, subyace a la creciente conciencia internacional sobre la totalidad de los derechos humanos» [XXXIV Congregación General, “Nuestra misión y la justicia”, §55].
«Joan Manning-Lowney abrazó a su esposo, Bill, y le apretó el hombro mientras escuchaban al Padre [James Donald Monan Ward SJ] hablar de su hija y sus sueños. “Sería difícil imaginar que Shannon le hiciera daño a otra persona a sabiendas”, dijo el Padre Monan. “Era una joven cuyos talentos abrieron caminos en muchas direcciones, pero cuya búsqueda de sentido en la vida siempre la condujo a la misma dirección: era casi como si su propia autoestima dependiera de responder a lo que ella consideraba las necesidades de los más desfavorecidos de la sociedad. La sonrisa encantadora, la compasión espontánea y la intensa atención a los necesitados desaparecieron de repente”» [Boston College Magazine, invierno de 1995, sobre Shannon Elizabeth Lowney, una exalumna del Boston College asesinada a tiros mientras trabajaba de recepcionista en una clínica de abortos].
«Y en cuanto a nuestra Compañía, que se sepa que hemos formado una alianza —todos los jesuitas del mundo, cuya sucesión y multitud superan con creces todas las prácticas de Inglaterra— para llevar con alegría la cruz que nos impondréis, y para no desesperar jamás de vuestra recuperación, mientras quede un hombre que disfrute de vuestro Tyburn, o que sea atormentado por vuestros tormentos, o consumido por vuestras prisiones» [San Edmundo Campion, SJ, último discurso ante el Consejo Privado, 1581].
«Los católicos de derecha, izquierda o centro religioso deseamos ser aceptados por la jerarquía eclesiástica y afirmados por quienes somos: tan amados por Cristo como nuestros hermanos y hermanas heterosexuales que practican la anticoncepción y la planificación familiar a pesar de la postura oficial. […] Los miembros de Dignity hemos afirmado con alegría nuestro catolicismo (romano y anglicano) durante más de 27 años. Sabemos que el silencio puede matarnos. Refugiarnos en silencio tras los muros de nuestro gueto parroquial es mortal. Nuestros amantes son nuestros padrinos de catecumenado; nuestros sacerdotes celebran la Eucaristía y trabajan para construir una comunidad que no teme ser invitada» [Carta al editor de América, 2 de Mayo de 1998, de James “Jim” Maier, maestro de novicios de la Provincia de Maryland entre 1977 y 1983. Se laicizó al declararse homosexual].
«La Compañía espera de cada jesuita no solo fidelidad a sus votos, sino también las manifestaciones públicas habituales de dicha fidelidad. Los jesuitas deben encarnar en su ministerio y en su vida una conducta inequívocamente “profesional” (modestia) que manifieste su compromiso como sacerdotes y religiosos. Su manera de proceder, tanto como comunidad como individuos, debe evitar cualquier ambigüedad en sus vidas, permitiendo a quienes atienden confiar instintivamente en su desinterés y fidelidad» [XXXIV Congregación General, “La castidad en la Compañía de Jesús”, §187].
«Desde subastar un cochinillo para la cena vestido de Miss Piggy hasta encender una hoguera de Pascua con un reguero de pólvora, el padre Peter Davis vivió y ejerció su ministerio con pasión, humor y dramatismo. El 28 de Diciembre falleció en un hospicio para enfermos de SIDA en Portland (Oregón), a los 43 años. Amaba ser jesuita y sacerdote. “Me encanta”, declaró a un locutor de radio. “Lo hago con facilidad. Lo hago con naturalidad”» [Obituario por Bradley “Brad” Reynolds SJ, en National Jesuit News, Abril de 1990].
Como servidores del Evangelio, somos canales del Espíritu creador que obra en nosotros y a través de nosotros para edificar el cuerpo de Cristo» [Discurso introductorio del Padre General Peter Hans Kolvenbach Domensino SJ a la Congregación de Procuradores, 17 de Septiembre de 1999].
«El apelante [P. Neal Destefano SJ] fue juzgado por un tribunal militar general. De acuerdo con sus alegatos, fue declarado culpable de delitos que pueden resumirse de la siguiente manera: confraternizar con soldados rasos; hacer una declaración oficial falsa; dos agresiones por servir bebidas alcohólicas mezcladas con alcohol de grano sin el conocimiento de las víctimas; tres delitos de conducta impropia de un oficial (al atraer a soldados rasos a su habitación de hotel para actos indecentes, tomar una foto de un soldado raso en ropa interior y masturbarse en presencia de soldados rasos); dos violaciones de delitos asimilativos de la ley de Alaska por servir alcohol a soldados rasos menores de edad; y una agresión indecente (por abrazar, besar y acariciar el área genital de un soldado raso)» [Decisión del Tribunal de Apelaciones Penales de la Armada/Marina (WL 935030) en re: Estados Unidos v. Neal J. Destefano, Teniente Comandante, Armada de los EE. UU.; 15 de Diciembre de 1995].
«La obediencia debe ser ofrecida por todos con prontitud, alegría y espíritu sobrenatural, como a Cristo. […] Nuestro santo Padre San Ignacio deseaba que todos sobresaliéramos en la virtud de la obediencia. Por consiguiente, con todas nuestras fuerzas y energías debemos esforzarnos por obedecer, primero al Sumo Pontífice y luego a los superiores de la Compañía, no solo en asuntos de obligación, sino también en otros, incluso ante la simple insinuación de la voluntad del superior, sin necesidad de mandato expreso» [XXXI Congregación General, “Vida de obediencia”, §277s.].
«Creo que en algún momento será posible la ordenación de mujeres en la Iglesia Católica, pero una cosa es segura: no será posible mientras viva el Papa actual» [P. Frank Case Danz SJ, Asistente general de la Compañía de Jesús, citado por Victoria Streatfeild, The European, 7-13 de Octubre de 1994].
«A la luz de nuestra tradición, podemos afirmar que ningún ministerio que prepare el camino para el Reino ni que ayude a despertar la fe en el Evangelio está fuera del alcance de los sacerdotes jesuitas. En los últimos años hemos llegado a reconocer que corresponde al sacerdote, como signo y ministro de la presencia activa del Señor, estar presente o colaborar con todos los esfuerzos humanos que contribuyen al establecimiento del Reino» [XXXIV Congregación General, “Identidad jesuita y el sacerdocio ministerial”, §172]
«El Padre Ángel Crisóstomo Mariano SJ, fue arrestado alrededor de la medianoche del 21 de septiembre de 1998 en Campbell (California), cerca de San José, cuando un policía lo sorprendió en un acto sexual con una estudiante de 17 años en un coche aparcado. Según informes policiales, Mariano concertó un encuentro con dos adolescentes haciéndose pasar por una mujer de 25 años en un chat de internet. Llevaba pintalabios y rubor al encontrarse con los chicos. […] Mariano fue expulsado sin ninguna explicación. Al preguntársele por qué no se informó a los feligreses de la Santísima Trinidad sobre los motivos de la salida de Mariano, el Padre Provincial Tom Smolich respondió: “¿Por qué deberían? Esto es una actividad de ligue por internet. Esto es sexo anónimo. Esto no involucra a la gente de la parroquia. No era algo de un sacerdote. No llevaba alzacuellos”» [Glenn Bunting, “Lawsuit Ends Silence on Abuse at Jesuit Retreat” (Demanda rompe el silencio sobre abusos en asilo jesuita), Los Ángeles Times, 24 de Marzo de 2002].
«[El jesuita] es miembro de una Sociedad fundada principalmente para este propósito: esforzarse especialmente por la defensa y propagación de la fe y por el progreso de las almas en la vida y la doctrina cristianas» [de la bula Expóscit débitum del Papa Julio III, 21 de Julio de 1550].
«El padre Smith (nombre ficticio) es un sacerdote jesuita que trabaja en una parroquia de Filadelfia, en una de las zonas más antiguas de la ciudad. Es un sacerdote gay que ha permanecido en el armario y no quiere que se publique su nombre. […] “En mis peores momentos”, dijo, “temo haber colaborado en el apoyo a una institución que oprime a las personas homosexuales…”. Dijo que se hizo jesuita tras enamorarse de un sacerdote jesuita mayor, de 40 años. Smith tenía 20 años entonces y estudiaba en el St. Joseph’s College de Filadelfia. “Comosacerdote católico, sé que no habría iglesia sin personas homosexuales… Asumo que los sacerdotes son homosexuales hasta que se demuestre lo contrario”» [Bill Kenkelen, “For Philly’s Gay Priests, Life in the Shadows” (Para los sacerdotes gay de Filadelfia, la vida en las sombras), National Catholic Reporter, 5 de Octubre de 1990; 26:43, págs. 5-7].
«Desde el Concilio Vaticano II, a petición de la propia Iglesia, la vida consagrada no ha dejado de estar en movimiento. Aún hoy, incluso bajo la pluma de algunos de nuestros cohermanos, no faltan publicaciones que describen nuestras acciones, y especialmente nuestras faltas, en estos tiempos de permanente convulsión, mostrando cierta nostalgia por los tiempos de estabilidad, cuando la orientación de un instituto religioso parecía más segura de sí misma» [Alocución final del Padre General Peter Hans Kolvenbach Domensino SJ a la Congregación de Procuradores, 23 de Septiembre de 1999].
«Leo Plowden McLaughlin Rowan, ex sacerdote jesuita que pasó cuatro emocionantes años como innovador presidente de la Universidad de Fordham en la década de 1960, falleció el jueves en una enfermería del campus de Fordham, en el Bronx. […] “Nuevas ideas”, dijo una vez. “Eso es lo único que importa en el mundo actual, nuevas ideas, y muy poca gente las tiene”. El Dr. McLaughlin, quien había sido noticia regularmente durante su etapa en Fordham, volvió a hacerlo en Septiembre de 1975 cuando, a los 61 años, anunció que en Junio anterior se había casado con Sari Gombos, una escritora de 26 años a la que había conocido en una cena en Fordham varios años antes» [Obituario del New York Times, 11 de Abril de 1997].
«La misión de la Sociedad se deriva de nuestra experiencia continua con Cristo Crucificado y Resucitado, quien nos invita a unirnos a él en la preparación del mundo para que se convierta en el Reino de Dios consumado. El enfoque de la misión de Cristo es la proclamación profética del Evangelio que interpela a las personas en nombre del Reino de su Padre; debemos predicar ese Reino en la pobreza» [XXXIV Congregación General, “Siervos de la misión de Cristo”, §31].
«En Chicago, su acompañante habitual es un sacerdote jesuita, a quien llama Padre Costello [el padre William John Costello Taylor SJ, fallecido en 2020, N. del T]. “Sobre todo en una fiesta formal, no conviene ir sola”, dice. “Es mucho más joven que yo y es guapísimo. Es muy divertido… Baila excelente”» [Artículo de Megan Rosenfeld sobre Esther Pauline “Eppie” Friedman Lederer (Ann Landers) en el Washington Post, 22 de Septiembre de 1996].
«Pocos son llamados a la vida jesuita, pero para el hombre llamado, la castidad solo tiene sentido como medio para un amor más profundo, para una caridad apostólica más auténtica» [XXXIV Congregación General, “La castidad en la Compañía de Jesús”, §236]
«Bart [Lynch] tenía cuatro años, recuerda, cuando el Padre [Jerold William “Jerry” Lindner SJ] lo agredió durante un campamento del Movimiento Familiar Cristiano. “La violencia es el problema clave, incluso más importante que el abuso sexual. Literalmente temí por mi vida. Susurrándome al oído, el Padre Jerry me dijo: ‘¿Quieres vivir? No se lo digas a nadie o te mato’”. Esto ocurrió después de que el Padre Jerry sodomizara al niño de cuatro años. “Recuerdo la sangre en mis pantalones y al Padre Jerry enterrándolos en el bosque”. […] Pero antes de que se presentaran los cargos formales, los jesuitas fueron informados de las acusaciones contra el Padre Jerry hechas por los dos hermanos Lynch. En Mayo de 1997, según ha testificado el Padre Jerry, se reunió con el Padre Provincial, John Privett, y también con el Padre Sonny Manuel, otro jesuita de alto rango. Según el testimonio, Manuel afirmó que estaba bien que el Padre Jerry siguiera enseñando en la Preparatoria Loyola, pero que no podía dirigir grupos de jóvenes a Europa porque la agencia que organizaba los viajes tendría que ser informada de la demanda» [Michael Meadows, “The Case of Father Jerry” (El caso del padre Jerry), Counterpunch 1999: counterpunch.org/sexabuse.html].
«Cada jesuita enriquece la misión de la Compañía y contribuye a lo que San Pablo llama «el servicio sacerdotal del Evangelio de Dios» [XXXIV Congregación General, “Identidad jesuita y sacerdocio ministerial”, §163]
«“Como jesuita, no puedo sentir más que orgullo y gratitud por un meteorito que se extinguió al servicio de los demás”, dijo Kinerk. “El 10 de Mayo de 1999, Dios reclamo el don. Thom está con Dios. Como jesuitas, nos regocijamos. Ha cumplido con su misión”» [Judy L. Thomas, “Vibrant leader kept AIDS secret” (Líder vibrante mantuvo el SIDA en secreto), Kansas City Star, 31 de Enero de 2000, citando al ex provincial de Misuri, Edward “Ed” Kinerk Panus SJ, sobre el padre Thomas “Thom” J. Savage SJ, el primer rector de una universidad estadounidense en morir de SIDA].
«En Jesucristo, podemos aceptar la magnitud de este desafío: trabajar por la integración de la fe y la justicia, esforzarnos por comprender cómo debe inculturarse el Evangelio, embarcarnos con renovado fervor en la tarea del diálogo interreligioso, y seguir integrando nuestras habilidades profesionales y pastorales al modo de proceder ignaciano. Jesús crucificado nos recuerda que en la debilidad y la vulnerabilidad el amor de Dios puede resplandecer con fuerza» [XXXIV Congregación General, “Unidos por Cristo en la misión”, §7].
«Dos hombres con discapacidad mental que viven y trabajan en un retiro jesuita sufrieron abusos sexuales por parte de miembros del clero durante al menos cinco años, según registros judiciales y entrevistas. […] [Hno. Charles Leonard] Connor y [P. Edward Thomas] Burke, ambos de 80 años, se encuentran entre los cuatro jesuitas acusados en una demanda que alega que los hombres con discapacidad mental fueron sometidos a repetidos actos de sodomía, abuso sexual y privación ilegal de la libertad en el Centro Jesuita del Sagrado Corazón. […] Además de Connor, otros tres jesuitas registrados como delincuentes sexuales también vivían en el Sagrado Corazón de Los Gatos» [Glenn Bunting, “Lawsuit Ends Silence on Abuse at Jesuit Retreat” (Demanda rompe el silencio sobre abusos en asilo jesuita), Los Ángeles Times, 24 de Marzo de 2002].
«Sin embargo, ninguna vida comunitaria es posible, ni ninguna renovación puede ser verdaderamente fructífera, a menos que cada jesuita tenga presente a Dios y la naturaleza de este Instituto que ha abrazado y que es, por así decirlo, un camino hacia Dios. Su vocación convoca a cada jesuita a encontrar tiempo y espacio privilegiados para orar con Cristo, de amigo a amigo, aprendiendo de este encuentro a ser un servidor de su misión» [XXXIV Congregación General, “Unidos con Cristo en la misión”, §11].
«“Estaba sentado en mi habitación, preparándome para bajar a la oración comunitaria”, dijo el P. Joseph “Joe” Costa, superior de Los Gatos. “Fue entonces cuando todo empezó a derrumbarse. Era un poco sombrío. Tuvimos que saltarnos la oración comunitaria. Todos teníamos que tomar un buen whisky escocés fuerte. Era lo que más necesitaban en ese momento”».[Edward “Ed” P. DeBerri SJ, “Big shake leaves veterans talking, rookies nervous” (Gran temblor deja a los veteranos hablando y a los novicios temblando), National Jesuit News, Diciembre de 1989, pág. 1. El relato se da en el marco del Terremoto de Loma Prieta (17 de Octubre de 1989)].
«La tarea del sacerdote jesuita, en medio de estas múltiples exigencias, es continuar una vida de fe y un servicio generoso y humilde a Cristo. Aunque no se dedique principalmente al servicio pastoral directo, le ayudará a mantener viva su identidad sacerdotal si puede ministrar regularmente a una comunidad sacramental; los laicos, especialmente los pobres, construyen la fe personal de quienes les sirven» [XXXIV Congregación General, “Identidad jesuita y sacerdocio ministerial”, §190].
«La apelación del profesor de matemáticas James Chaning-Pearce SJ, de 57 años, fue financiada por la Compañía de Jesús, que gestiona la escuela con un presupuesto de 12.000 libras anuales. El pasado Septiembre, en el Tribunal de la Corona de Preston, el sacerdote admitió haber agredido indecentemente a tres chicos de 15, 13 y 12 años, pero negó cuatro cargos de abuso sexual contra el joven de 16 años. Los incidentes ocurrieron en su estudio o en una casa en un árbol del recinto escolar donde se permitía dormir a los chicos» [Newswire Press Association (Reino Unido), 4 de Junio de 1998].
«Por experiencia, la Compañía ha aprendido que la clave de su fidelidad en la castidad ha sido la firme, aunque humilde y sencilla, devoción a la Santísima Virgen, que ha florecido entre nosotros desde los tiempos de San Ignacio» [XXXIV Congregación General, “La castidad en la Compañía de Jesús”, §247].
«Excremento. Genitales femeninos. La Virgen María. Cada una de estas imágenes, por sí sola, puede evocar conmociones profundas en el espíritu de los católicos estadounidenses. Puede que no estemos acostumbrados a las representaciones gráficas de los labios; a algunos les pueden perturbar, pero eso no los convierte en obscenos. […] Los órganos genitales de una mujer desempeñan un papel importante en la transmisión de ese mismo don increíble. ¿Por qué no reflexionar sobre el misterio de la vida, la vitalidad y la procreación representados en el rico misterio de María, el misterio de nuestro suelo en la fertilidad de esta hermosa tierra, en lugar de interpretar la obra como “repugnante”?» [P. George B. Wilson Tierney SJ, sobre “Virgin Mary” de Chris Ofili, National Catholic Reporter, 10 de Diciembre de 1999]
«En estos años, en toda la Sociedad, nos hemos purificado en la fe que nos guía y hemos profundizado en nuestra misión central. Nuestro servicio, especialmente entre los pobres, ha profundizado nuestra vida de fe, tanto individual como colectivamente: nuestra fe se ha vuelto más pascual, más compasiva, más tierna, más evangélica en su sencillez» [XXXIV Congregación General, “Siervos de la misión de Cristo”, §15]
“En ocasiones anteriores, el padre Stephen Dawber SJ me decía: ‘¿Por qué no nos desnudamos y nos sentamos? No te tocaré’”, dijo el hombre. “Había logrado negarme, pero no tuve la sensatez de cortar la relación en esas ocasiones anteriores. Era alguien a quien admiraba y en quien confiaba, y que realmente se tomaba el tiempo y la dedicación para hablar conmigo sobre cada aspecto de mi vida”» [Sacha Pfeiffer, “BC High suspends priest accused of student molestation” (Preparatoria de Boston College suspende a sacerdote acusado de abuso sexual estudiantil), Boston Globe, 6 de Marzo de 2002].
«Cuando [Ignacio] se preguntaba en Barcelona si debía estudiar y cuánto, se preguntaba si, después de estudiar, ingresaría en una orden religiosa o seguiría por el mundo como estaba. Y cuando pensó en ingresar en una orden religiosa, pensó y deseó ingresar en una corrupta e incorregible… para poder sufrir más, y quizás también pensando que Dios los ayudaría» [Autobiografía de San Ignacio de Loyola, §71].
«El mejor lugar para conocer pareja gay: El Centro Urbano Jesuita en el South End. Es cierto que muchas parejas felices encontraron el amor en la sección de pinturas Ralph Lauren de Home Depot. Pero la misa dominical matutina en el Centro Urbano Jesuita da lugar a parejas más felices. La liturgia del Centro Urbano es a la vez clásica y contemporánea; su congregación mixta es mayoritariamente gay; sus programas de apoyo para personas con SIDA y VIH se encuentran entre los mejores de la ciudad; y su hora del café es un excelente lugar para conseguir números de teléfono. 775 Harrison Avenue, Boston, 617-536-8440» [“The best of Boston 1999” (Lo mejor de Boston 1999), en Boston Magazine, Agosto de 1999].
«Creo que [los exjesuitas] son jesuitas. No se van. De verdad lo creo. Ignacio reconoció que los laicos son el núcleo de la Compañía. Aunque no sea necesariamente cierto canónicamente, diría que son jesuitas» [Padre General Peter Hans Kolvenbach Domensino SJ, citado en la revista Company, otoño de 2000, pág. 22].
«El P. Rusty Smith (promoción de 1980) fue nombrado recientemente Abad de los Compañeros de Santa Brígida y Director del Centro de Espiritualidad Anglicana de Nuevo México. El P. Rusty sigue comprometido con la justicia social, el respeto teológico a la diversidad y la liberación humana. Afirma: “Mi pareja, Jody, y yo acabamos de celebrar nuestro 12.º aniversario y lo celebramos construyendo una nueva casa. Esta es la verdadera prueba de nuestra relación. Tenemos mucho espacio para recibir visitas y recibimos con los brazos abiertos a jesuitas, tanto antiguos como actuales, cuando visitan la zona de Albuquerque. ¡Qué bien se vive!”» [OLIM: Boletín para exjesuitas de la Provincia de Nueva Orleans, Marzo de 2001, número 35, págs. 6 y siguientes].
«Tampoco puede decirse que el Papa hablara de asuntos ajenos a nuestra fe, ya que la esencia de su enseñanza concierne directamente a la dignidad humana y divina del hombre y del amor. En la enorme crisis de crecimiento que afecta al mundo entero, el propio Papa ha sido lo que toda la Iglesia debe ser, y el Vaticano II afirmó: “Signo y salvaguardia de la trascendencia de la persona humana” (Gáudium et Spes, §76). Por esta razón, el servicio que, como jesuitas, debemos al Santo Padre y a la Iglesia es al mismo tiempo un servicio que debemos a la humanidad misma» [Carta del Padre General Pedro Arrupe Gronda SJ a toda la Compañía, sobre la encíclica Humánæ vitæ, en Acta Romána Societátis Jesu. Vol. XV, Fasc. II, 1968]
«ElPapadice que la doctrina debe ser clara. ¡Pues la doctrina es jodidamente demasiado clara! Ese no es el problema» [Vincent Thomas O’Keefe Allen SJ, Vicario del P. General Pedro Arrupe SJ, citado por Carl Bernstein & Marco Politi, Su Santidad: Juan Pablo II y la historia oculta de nuestro tiempo, 1996, pág. 408, pág. 408, sobre el divorcio, el aborto y la anticoncepción].
«Aunque servir a Dios nuestro Señor por puro amor debe ser de suma importancia, debemos alabar mucho el temor de Su Divina Majestad, porque no solo el temor filial es algo piadoso y santísimo, sino que incluso el temor servil —cuando el hombre no encuentra nada mejor ni más útil— ayuda mucho a librarse del pecado mortal. Y cuando está fuera, fácilmente llega al temor filial, lo cual es totalmente aceptable y agradecido a Dios nuestro Señor: estar en armonía con el Divino Amor» [San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, §18].
«Sin embargo, el retrato general es el de hombres satisfechos con su vocación, que se han acercado a la persona de Jesús, dejando atrás la figura anterior de Dios Todopoderoso» [P. Raymond Augustine “Ray” Schroth Murphy SJ, reseña de Passionate Uncertainty: Inside the American Jesuits (Incertidumbre apasionada: Dentro de los jesuitas estadounidenses), Star-Ledger].
COMENTARIO: Bien pudo Lawler añadir estas otras que él mencionó hace 17 años:
«Estos días he encontrado cosas en la prensa que son útiles, pero también cosas que no lo son. Entre las menos útiles, por ejemplo, está la búsqueda de conflicto entre los jesuitas y el Santo Padre, entre los jesuitas y el Vaticano. No creo que esto sea cierto. La Compañía de Jesús siempre ha estado en comunión con el Santo Padre y nos alegra estarlo. Entre los esposos siempre hay dificultades; si alguno de ustedes, que está casado, dice que no las hay, no le creería. Solo las personas que se aman pueden herirse mutuamente» [Rev. Adolfo Nicolás Pachón SJ, Superior general de la Compañía de Jesús, 25 de Enero de 2008].
«“Mucha gente cree que, en lugar de este enfoque dogmático y autoritario, debería adoptar un enfoque pastoral —dice el padre Vincent Thomas O’Keefe Allen, ex vicario general de los jesuitas, quien tuvo sus propios problemas con Wojtyła—. En Estados Unidos, tenemos muchos católicos divorciados. El Papa dice que la doctrina debe ser clara. ¡Pues la doctrina es jodidamente demasiado clara! Ese no es el problema. ¿Cómo se trata a esta gente? ¿Cómo se les ayuda? ¿No hay ayuda para ellos? ¿Se les dice: ‘Bueno, puedes venir a la Iglesia, pero no puedes comulgar’? Lo mismo ocurre con quienes practican la anticoncepción o el aborto. ¿Cómo se trata a esta gente? ¿Qué esperanza se les ofrece?”.O’Keefe, al igual que muchos obispos estadounidenses, cree que elPapatiene un sesgo cultural: “Tiene un profundo antagonismo hacia Occidente, sobre todo hacia Estados Unidos. Creo que cree que somos demasiado materialistas, demasiado ruidosos, demasiado habladores, demasiado consentidos”. El padre jesuita pregunta: “¿Cuán disponible está para esta Iglesia universal que muchos anhelamos? Eso fue lo mejor del Vaticano II”» [Carl Bernstein & Marco Politi, loc. cit.].
«Pero el reverendo Patrick Joseph Howell Mikkelson SJ, decano de la Facultad de Teología y Ministerio de la Universidad de Seattle, se declaró conmocionado. “Creo que la mayoría de los católicos estadounidenses quedaron impactados por la elección del cardenal Ratzinger, ya que se le conoce como el guardián de la tradición y la ortodoxia”, dijo el sacerdote. “¿En qué estaban pensando?”, se preguntó Howell sobre los cardenales. “No tengo una respuesta”» [Tacoma News Tribune , 20 de Abril de 2005].
«Pero el padre John J. Paris SJ, profesor “Michael P. Walsh” de bioética en el Boston College, afirmó que los comentarios delPapa[sobre la alimentación a los pacientes en estado de coma] estaban dirigidos a un público específico y tendrán poco impacto. “Creo que lo mejor es ignorarlo, y desaparecerá”, declaró Paris. “No es una declaración magistral con autoridad”.“El discurso delPapa”, dijo, “está causando revuelo” y está siendo interpretado con demasiada alarma por quienes no son católicos. “El problema es que los no católicos piensan que cuando el Papa dice ‘Salta’, todos decimos: ‘¿A qué altura?’”, dijo» [St. Petersburg Times, 1 de Mayo de 2004].
«Los jesuitas, abiertamente y por indicación propia, están profundamente involucrados en los asuntos del mundo, y los más destacados son inconformistas. Para alguien con los intereses católicos de [Cyril Denis Barrett Kearney SJ], su impaciencia por las convenciones y su aversión a la estrechez intelectual, el catolicismo puede ser un amo inflexible. Como muchos jesuitas a lo largo de la historia, Barrett no intentó disimular su irritación por la política jerárquica y el conservadurismo social del Vaticano, llegando incluso a declarar el día del intento de asesinato del Papa, con un bramido que llenó un restaurante londinense, que “lo único malo de ese maldito turco era que no sabía disparar con precisión”. El corresponsal de Asuntos religiosos del Sunday Times, sentado en una mesa vecina, se puso como un tomate.Sin embargo, podía asumir fácilmente su aspecto sacerdotal y, en esa función, era un consejero compasivo y sutil, y un moralista eminentemente práctico, convencido en última instancia de la inteligencia y la bondad del Espíritu Santo, capaz de inculcar esa creencia en los demás» [Times de Londres, 15 de Enero de 2004. En Jesuit Archives, Provincia de Irlanda].
«“La afirmación delPapade que la revelación de Dios está completa es una herejía flagrante”, me dijo un destacado teólogo jesuita en Roma. “La plenitud de la revelación, según la doctrina cristiana ortodoxa, debe esperar a la segunda venida”. El sacerdote erudito me miró desde el otro lado de la mesa en un restaurante del casco antiguo; tenía lágrimas de ansiedad en los ojos. Está encargado de instruir a cientos de candidatos al sacerdocio católico y está consternado por lo que ha dicho elPapa. “La declaración [Dóminus Jesus] fue redactada evidentemente para elSanto Padrepor el departamento del cardenal Ratzinger, que mantiene una feroz disputa con uno de los mejores teólogos católicos liberales del mundo, el profesor jesuita Jacques Dupuis”». [John Cornwell (Londres), Times Sunday Magazine , 12 de Marzo del 2000].
«“El antiguo derecho canónico exigía la aprobación del obispo local [para aspirar a cargos públicos]. Luego llegó el papa polaco y lo modificó. No queríaqueningún sacerdote se involucrara en el gobierno, así que renuncié”, dijo el padre Robert Drinan SJ» [Boston Pilot, 26 de Noviembre de 2004].
«“[ElPapaJuan Pablo II] es una persona con un cierto conflicto”, dijo el reverendo John William O’Malley Gallagher SJ, profesor de teología histórica en la Escuela Jesuita de Teología Weston, en Cambridge (Massachusetts). “En el fondo, tiene buenas intenciones, pero está atrapado en su propia cultura conservadora”, dijo O’Malley, quien ha escrito sobre lo que él llama la “papalización” del catolicismo, es decir, la tendencia de los últimos dos siglos a considerar el papado como la característica definitoria del catolicismo» [David Gibson, New Jersey Star Ledger , 2 de Mayo de 2001].
«[En su homilía al inicio del cónclave, el cardenal Ratzinger] habló de la Iglesia como una “pequeña barca del pensamiento cristiano” zarandeada por las olas de tendencias modernas “extremas”. Y habló del mundo como una “dictadura del relativismo que no reconoce nada como cierto”. Todo esto me recordó a otro tiempo y lugar, cuando uno de sus ilustres predecesores, el más que reaccionario Pío IX, condenó todo progreso moderno en el Sýllabus de Errores, publicado a finales del siglo XIX. ¡Esto incluso incluía la condena de la electricidad por parte de la Iglesia como algo malo! ¡No, no bromeo!» [P. John Loftus Allan SJ, homilía en el Centro Urbano Jesuita, Boston, 14 de Mayo de 2005]
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Jorge Rondón Santos (Editor colaborador)